El Departamento de Seguridad Nacional ha anunciado la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras, efectiva a partir del 5 de septiembre de 2025. Esta decisión, tomada tras evaluar que las secuelas del huracán Mitch ya no justifican la medida, impactará a cerca de 72,000 hondureños.

Esta disposición incluye un período de gracia de 60 días, durante el cual los permisos de trabajo actuales mantendrán su validez. Dicho plazo permitirá a los afectados organizar sus situaciones, ya sea explorando otras opciones migratorias o preparándose para un eventual regreso.
La medida del DHS no solo afecta a Honduras, sino también a Nicaragua, para quienes el TPS será cancelado simultáneamente. Se estima que unos 76,000 migrantes de ambas naciones perderán este beneficio, que les permitía vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos desde 1999.

La cancelación fue confirmada por La Prensa de Nicaragua, con la decisión oficial prevista para publicación en el Registro Federal este martes. Los beneficiarios tendrán un plazo de dos meses para buscar alternativas legales o prepararse para dejar el país.
Cifras extraoficiales indican que cerca de 6,000 nicaragüenses aplicaron al TPS inicialmente, aunque el documento federal ajusta esta cifra a 4,000. Durante la administración anterior de Donald Trump, ya se había intentado terminar este beneficio, concediendo un plazo de un año para regularizar su estatus.

Esta determinación podría generar una profunda incertidumbre y desafíos para miles de familias hondureñas y nicaragüenses, quienes han construido sus vidas en Estados Unidos bajo la protección del TPS. La comunidad migrante y las organizaciones de apoyo se mantienen atentas a los desarrollos.