
El Gobierno del presidente Donald Trump emitió una alerta financiera nacional dirigida a empresas dedicadas al envío de dinero, instruyéndolas a reportar como actividad sospechosa cualquier transferencia transfronteriza superior a US$2,000 dólares cuando sea realizada por personas inmigrantes en situación irregular dentro de Estados Unidos.
La medida se enmarca en la orden ejecutiva “Protecting the American People Against Invasion”, orientada según la administración a reforzar los controles sobre movimientos financieros que puedan estar vinculados a actividades ilícitas.

De acuerdo con el Departamento del Tesoro, el propósito de esta directriz es evitar que fondos presuntamente obtenidos de manera ilegal salgan del país sin supervisión, y fortalecer los mecanismos de protección de la seguridad nacional.
Las autoridades señalaron que el monitoreo de transferencias internacionales forma parte de los esfuerzos del gobierno para aumentar la vigilancia sobre operaciones financieras consideradas de riesgo, especialmente en el contexto de políticas más estrictas sobre migración y control fronterizo.
