La Asamblea Legislativa de El Salvador ha ratificado, con 59 votos, el Canje de Notas entre El Salvador y Japón. Este acuerdo oficializa el Proyecto de Becas para el Desarrollo de Recursos Humanos (JDS), un programa destinado a fortalecer las capacidades técnicas en sectores estratégicos del Estado. La ratificación representa un avance importante en la cooperación bilateral y la formación de profesionales salvadoreños.

El acuerdo, firmado el pasado 25 de junio, establece una donación de hasta 264 millones de yenes japoneses, lo que equivale a aproximadamente US$1,703,000. Estos fondos serán utilizados para otorgar siete becas completas (seis de maestría y una de doctorado) a funcionarios públicos. Los becarios se especializarán en áreas vitales como infraestructura, economía, transporte y desarrollo costero.
El diputado Raúl Chamagua destacó la relevancia de este proyecto. Según el legislador, el acuerdo es el primero y único de su tipo en América Latina, lo que subraya la importancia de la relación con Japón. Chamagua señaló que esta iniciativa es un paso significativo en la transformación del país, ya que apuesta por la educación como herramienta clave para el desarrollo institucional y nacional.

A la fecha, el programa ha beneficiado a 33 funcionarios salvadoreños, quienes han realizado estudios en universidades de prestigio como Hiroshima y Meiji. El legislador Chamagua aseguró que proyectos como este fortalecen los lazos bilaterales y contribuyen a la formación académica que el país necesita para su desarrollo.
El proyecto será implementado por el Instituto Diplomático «Doctor José Gustavo Guerrero», en coordinación con la Cancillería, la Embajada del Japón y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Este instituto, acreditado por el Ministerio de Educación, jugará un rol fundamental en la gestión del programa y la selección de los futuros becarios.
Diversas instituciones del país se verán beneficiadas, incluyendo la Presidencia, varios ministerios y la Universidad de El Salvador (UES). Esto demuestra que el alcance del programa impactará en diferentes niveles del aparato estatal, asegurando que el conocimiento adquirido en Japón beneficie a un amplio espectro de sectores.