
En medio de los acontecimientos que han sacudido a Venezuela y tras los anuncios internacionales sobre la captura de Nicolás Maduro, la dirigente opositora María Corina Machado hizo pública una carta dirigida al pueblo venezolano, en la que declara el inicio de una nueva etapa política y convoca a la ciudadanía a mantenerse organizada y vigilante para concretar una transición democrática.
En el documento, fechado el 3 de enero de 2026, Machado sostiene que Nicolás Maduro “enfrenta desde hoy la justicia internacional” por crímenes cometidos contra los venezolanos y ciudadanos de otras naciones. Afirma que, tras la negativa del mandatario a aceptar una salida negociada, Estados Unidos habría actuado para hacer valer la ley, en referencia directa a los hechos reportados en las últimas horas.
La líder opositora señala que ha llegado el momento de que la soberanía popular y la soberanía nacional prevalezcan en Venezuela. En ese contexto, plantea como objetivos inmediatos restablecer el orden institucional, liberar a los presos políticos, reconstruir el país y facilitar el retorno de millones de venezolanos que emigraron en los últimos años a causa de la crisis.
Machado afirma que la lucha sostenida por años “ha valido la pena” y asegura que los acontecimientos actuales representan el cumplimiento de un proceso largamente esperado. En su mensaje, recalca que este es “el momento de los ciudadanos” y reivindica el mandato popular del 28 de julio, fecha en la que (según indica) los venezolanos eligieron a Edmundo González Urrutia como presidente legítimo de Venezuela.

En uno de los puntos centrales de la carta, Machado sostiene que González Urrutia debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, instando a oficiales y soldados a reconocer dicha autoridad en el marco de la Constitución.
Asimismo, la dirigente opositora afirma que el movimiento democrático está preparado para hacer valer ese mandato y asumir el poder, e insta a la población a permanecer “vigilante, activa y organizada” hasta que se concrete una transición democrática. Subraya que se trata de un proceso que requiere la participación de toda la sociedad.
El mensaje incluye llamados diferenciados tanto a los venezolanos que se encuentran dentro del país como a quienes viven en el exterior. A los primeros, les pide estar atentos a las próximas instrucciones que serán comunicadas por canales oficiales; a los segundos, los convoca a movilizarse, activar a gobiernos y ciudadanos del mundo y comprometerlos con lo que describe como la construcción de una “nueva Venezuela”.

La carta concluye con un mensaje de unidad y esperanza, en el que Machado expresa su confianza en el pueblo venezolano y llama a mantenerse en alerta y en contacto permanente. “Venezuela será libre”, afirma, cerrando su pronunciamiento con una referencia a la fe y a la perseverancia “hasta el final”.
El pronunciamiento de María Corina Machado se suma a una cadena de reacciones políticas nacionales e internacionales que mantienen a Venezuela en el centro de la atención mundial, mientras se espera mayor claridad oficial sobre los acontecimientos que podrían marcar un punto de inflexión en la prolongada crisis del país.
