
El pasado jueves 5 de febrero, representantes del proyecto de Relleno Sanitario Los Nonualcos sostuvieron una reunión de diálogo con representantes de la comunidad, con la mediación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), como parte de un proceso orientado al respeto de los derechos humanos, la transparencia y la construcción de confianza con la población.
Este encuentro no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un proceso continuo de acercamiento y diálogo que los representantes del proyecto han venido desarrollando con la comunidad, con el objetivo de escuchar inquietudes, brindar información clara y fortalecer una relación basada en la confianza y la participación.
En el espacio participaron Javier Núñez, vocero del proyecto, y Horacio Ramírez, ingeniero y líder técnico de la iniciativa, quienes explicaron de forma directa el alcance del proyecto, atendieron inquietudes de la comunidad y detallaron los beneficios ambientales, sociales y económicos que el relleno sanitario traerá para la zona paracentral del país, beneficiando a más de 350,000 personas.

“El diálogo con la comunidad es esencial para construir un proyecto transparente, responsable y con enfoque en derechos humanos”, expresó Javier Núñez, al destacar la importancia de mantener canales abiertos de comunicación con la población.
Durante la reunión se explicó de manera clara que el proyecto no es un basurero, sino un relleno sanitario tecnificado, diseñado con alto nivel de ingeniería y tecnología especializada, bajo estándares nacionales e internacionales. Este tipo de infraestructura contempla sistemas avanzados de impermeabilización del suelo, captación y tratamiento de lixiviados, control de gases, manejo técnico de residuos y monitoreo ambiental permanente, con el objetivo de proteger el medio ambiente y la salud de las comunidades.
Asimismo, se informó que el proyecto cuenta con permisos ambientales vigentes desde 2017, respaldados por estudios técnicos y ambientales que confirman que su operación no contamina cuerpos de agua ni representa riesgos para la población, cumpliendo con la normativa ambiental aplicable y buenas prácticas internacionales.
“Este relleno sanitario representa una solución moderna y tecnificada que busca proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de las comunidades”, señaló por su parte Horacio Ramírez.
Experiencia técnica y observación internacional
Los representantes del proyecto destacaron que los profesionales involucrados cuentan con experiencia comprobada en el desarrollo y operación de rellenos sanitarios en distintos países de Latinoamérica, con antecedentes de proyectos exitosos que han contribuido a mejorar la gestión de residuos y el entorno ambiental en las comunidades donde se han implementado.

Además, el proyecto es observado y acompañado bajo los estándares de la International Solid Waste Association (ISWA), organización internacional de referencia en gestión integral de residuos sólidos, lo que refuerza el compromiso con la aplicación de las mejores prácticas técnicas, ambientales y operativas a nivel internacional.
Compromiso social y beneficios para la comunidad
Como parte del diálogo, se presentó una propuesta de beneficios sociales, orientada a generar desarrollo local y oportunidades sostenibles para la comunidad. Entre los compromisos planteados se incluyen:
- Generación de empleos directos e indirectos, priorizando mano de obra local
- Restauración de la escuela de la comunidad
- Habilitación de una clínica comunal
- Programas de formación y capacitación en oficios diversos
- Creación de un comité de control comunitario para la vigilancia y monitoreo del proyecto

Este comité permitirá que la comunidad forme parte activa del seguimiento del funcionamiento del relleno sanitario, fortaleciendo la transparencia, la participación ciudadana y la corresponsabilidad.
Diálogo permanente y enfoque en derechos humanos
Los líderes del proyecto reiteraron que el diálogo abierto y permanente con la comunidad es un pilar fundamental para el desarrollo del relleno sanitario, y que este tipo de espacios continuarán realizándose como parte del compromiso social y ambiental del proyecto.
“El derecho a un medio ambiente sano pasa por una correcta gestión de los residuos: no es medio ambiente contra proyecto, sino infraestructura ambiental regulada frente a la disposición informal”, afirmó Javier Núñez.
