
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que el líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados y trasladados fuera de Venezuela, quedando bajo custodia estadounidense. Según indicó el propio mandatario, la operación fue ejecutada por miembros del Delta Force, la principal unidad de misiones especiales del ejército de EE. UU., y se desarrolló sin bajas, marcando (según sus palabras) un hecho sin precedentes en la región.
Trump entregó parte de estos detalles en declaraciones a Fox News, donde destacó la rapidez y precisión del operativo, asegurando que ningún otro país tendría la capacidad de llevar a cabo una acción de esa magnitud. Incluso señaló que siguió el desarrollo de la operación desde su residencia. El mandatario adelantó que ofrecerá más información oficial en una conferencia de prensa en Mar-a-Lago, prevista para este sábado.
El presidente estadounidense afirmó además que su administración ya está tomando decisiones sobre el futuro liderazgo de Venezuela y aseguró que Estados Unidos se involucrará “fuertemente” en la industria petrolera venezolana, uno de los principales activos estratégicos del país. En ese contexto, reveló que mantuvo una conversación con Maduro hace una semana y lanzó una advertencia directa a quienes continúen siendo leales al mandatario: “tendrán un mal futuro”.

Trump también indicó que se analiza la posibilidad de que el liderazgo venezolano sea asumido por la oposición, mencionando a la dirigente María Corina Machado, y sostuvo que actualmente Venezuela “tiene un vicepresidente”, aunque no entregó detalles adicionales sobre el proceso político que podría seguir al anuncio de la supuesta captura.
En medio de la crisis, cuatro fuentes citadas por Reuters informaron que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, viajó a Moscú, en un movimiento que refuerza el clima de tensión e incertidumbre. Rodríguez, quien ocupa la vicepresidencia desde 2018 y asumió en 2024 el Ministerio de Petróleo, ha sido una figura clave en la gestión de las sanciones estadounidenses sobre el sector energético venezolano.
Las declaraciones de Trump generaron reacciones inmediatas en la región. El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, calificó la supuesta detención de Maduro como “una gran noticia para la región”, al considerar que su gobierno estuvo sostenido por un “narcorégimen ilegítimo” responsable de la migración de más de ocho millones de venezolanos y de la expansión del crimen organizado. Kast llamó a los gobiernos latinoamericanos a coordinarse para asegurar la salida del aparato del régimen y apoyar la recuperación democrática del país.

Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro informó que su gobierno realizó un Consejo de Seguridad Nacional, ordenó el despliegue de la fuerza pública en la frontera y activó la capacidad asistencial ante un posible flujo masivo de refugiados. Asimismo, señaló que la embajada colombiana en Venezuela permanece operativa y que Colombia buscará convocar al Consejo de Seguridad de la ONU, reiterando su rechazo a cualquier agresión contra la soberanía venezolana y su llamado al diálogo.
Mientras tanto, en Venezuela la situación se mantiene en relativa calma, según los reportes disponibles, aunque persiste la expectativa ante la falta de confirmación oficial por parte del Gobierno venezolano. La atención internacional permanece centrada en la conferencia de prensa anunciada por Trump, que podría definir el rumbo político y diplomático de uno de los episodios más delicados de la crisis venezolana reciente.
