
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su Gobierno destinará aproximadamente 10,000 millones de dólares para financiar la recién creada Junta de Paz, un organismo que, según explicó, tendrá como prioridad inicial el conflicto en Gaza y posteriormente abordará otras crisis internacionales.
La información fue divulgada por la agencia EFE, que detalló que el anuncio se realizó durante la primera reunión oficial del organismo en Washington, donde participaron representantes de más de 40 países en calidad de miembros y observadores.
Un fondo para impulsar acuerdos internacionales
Durante su intervención, Trump afirmó que el aporte económico estadounidense es significativo, aunque lo comparó con los altos costos que generan los conflictos armados. El mandatario describió la Junta como un espacio de alto nivel político, integrado por líderes de distintas regiones, con capacidad para influir en procesos de negociación internacional.

A la cita asistieron, entre otros, el presidente de Argentina, Javier Milei; el mandatario de Paraguay, Santiago Peña; el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto; el primer ministro de Camboya, Hun Manet; y el líder vietnamita To Lam, además de delegaciones de países de Medio Oriente, Asia y Europa del Este.
Trump estuvo acompañado por el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, y otros altos funcionarios de su administración.
Reacciones y reservas internacionales
De acuerdo con EFE, la mayoría de los países que integran la Junta son aliados políticos del mandatario estadounidense. Sin embargo, varias potencias y numerosos países europeos han expresado reservas, al considerar que el nuevo organismo podría superponerse o debilitar el papel de la Organización de las Naciones Unidas.
Trump señaló que la Junta colaborará con la ONU en determinados casos, aunque subrayó que el alcance del organismo irá más allá de la Franja de Gaza y buscará intervenir en otros escenarios de conflicto alrededor del mundo.
Participación ampliada

En representación de Israel no asistió el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien delegó la participación en su canciller. También acudieron países en calidad de observadores, así como representantes de la Unión Europea.
Según la información difundida por EFE, la Junta de Paz fue concebida inicialmente para supervisar un eventual plan de estabilización en Gaza tras la disminución de las hostilidades entre Israel y Hamás. No obstante, el Gobierno estadounidense ha ampliado su propósito, proyectándola como una plataforma con aspiraciones globales para facilitar acuerdos diplomáticos en distintos focos de tensión.
Con esta iniciativa, la administración de Trump busca posicionar a Estados Unidos como eje central en los esfuerzos multilaterales de mediación, respaldando su propuesta con un aporte financiero considerable y el respaldo de aliados estratégicos.
