
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente la nominación de Troy Edgar como próximo embajador estadounidense en El Salvador, destacando la relevancia estratégica del país centroamericano y la estrecha relación con el Gobierno salvadoreño.
En su pronunciamiento, Trump resaltó que “El Salvador es uno de nuestros socios más importantes en la región” y elogió directamente al mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, a quien calificó como “un aliado formidable en la lucha contra el crimen, los cárteles y el caos”. Asimismo, afirmó que ambos gobiernos trabajan de manera conjunta para construir “el vecindario más seguro y fuerte que nuestro hemisferio haya visto jamás”.

El mandatario estadounidense explicó que la nominación de Troy Edgar responde a su trayectoria y desempeño dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Según Trump, desde su regreso a esa institución el 20 de enero, Edgar ha demostrado un liderazgo sobresaliente, con resultados concretos en la protección de Estados Unidos y en el impulso de la agenda America First. También destacó su experiencia, disciplina y profundo conocimiento en temas de seguridad fronteriza y de los desafíos del Hemisferio Occidental, factores que (dijo) lo convierten en la persona idónea para asumir el cargo diplomático.
Tras el anuncio, el presidente de la República, Nayib Bukele, reaccionó a través de la red social X, donde dio la bienvenida al nominado con un mensaje breve y cordial: “Le daremos la bienvenida con los brazos abiertos, señor Presidente T”, en referencia al presidente Trump. El mensaje reflejó el buen momento que atraviesan las relaciones entre ambos gobiernos.

Finalmente, Troy Edgar agradeció públicamente la nominación y el respaldo recibido. En un mensaje difundido en X, expresó su gratitud al presidente Donald Trump por la confianza depositada en él para representar a Estados Unidos en El Salvador, así como al presidente Nayib Bukele por su apoyo, subrayando la importancia de continuar fortaleciendo la cooperación bilateral entre ambas naciones.
La designación de Edgar se enmarca en un contexto de colaboración estrecha entre Estados Unidos y El Salvador, particularmente en áreas como seguridad, combate al crimen organizado y estabilidad regional, que han sido señaladas como pilares clave de la relación bilateral.
