
Más de 17,000 habitantes del reparto La Campanera, en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, se beneficiaron con la finalización de los trabajos de mitigación en la zona, informó el Ministerio de Obras Públicas (MOPT). La inversión del proyecto alcanzó aproximadamente US$600,000 y estuvo orientada a garantizar la seguridad de las familias, prevenir riesgos por fenómenos naturales y generar empleo local.
La obra forma parte del Plan Nacional de Mitigación y consistió en la eliminación de una cárcava que representaba un riesgo para los vecinos. Además, se realizaron trabajos de terracería, perfilación de taludes, construcción de drenajes superficiales, siete gradas de disipación y la colocación de 1,800 metros cúbicos de lodocreto para estabilizar el terreno. En total, se intervino un área de 1,970 metros cuadrados.

El ministro de Obras Públicas, Romeo Herrera, explicó que la zona había sido afectada por el colapso de un pozo de aguas lluvias, que provocó que el terreno se erosionara y algunas viviendas se perdieran. “Antes, debido a la delincuencia, era casi imposible ingresar al sector incluso para realizar trabajos. Ahora, con esta obra, garantizamos mayor seguridad para todas las familias”, indicó el funcionario.
Herrera destacó que, además de los beneficios estructurales, la ejecución del proyecto permitió contratar mano de obra local, generando empleos directos en la comunidad. “Se emplearon varias personas que vivían en este sector, y ahora que la obra está terminada, se generan otros beneficios para la población”, agregó.

Por su parte, la ministra de Vivienda, Michelle Sol, señaló que el proyecto contribuye a transformar lugares que antes eran considerados peligrosos en espacios seguros y con oportunidades de desarrollo. Con fondos del Banco de Desarrollo del Estado de la República Federal de Alemania (KfW), se beneficiaron 247 familias con mejoras en techos, paredes, pisos, ventanas y otras estructuras de sus viviendas.
La finalización de los trabajos en La Campanera refleja un esfuerzo integral del Gobierno por combinar inversión en infraestructura, mitigación de riesgos, generación de empleo y mejoramiento de la calidad de vida de las familias salvadoreñas, especialmente en sectores que históricamente habían estado afectados por la violencia y la precariedad.
