Las micro y pequeñas empresas (MYPE) generan alrededor del 70% del empleo en El Salvador, según el reporte de “Perspectivas para las MYPES salvadoreñas en 2025” del Observatorio MYPE. Sin embargo, el 2025 será un año clave para definir si este sector se consolida o enfrenta un estancamiento debido a desafíos como la digitalización, la inclusión financiera y la formalización.

Uno de los mayores retos es la adopción de herramientas digitales. Entre 2022 y 2023, las empresas que implementaron soluciones tecnológicas aumentaron hasta un 20% sus ventas, en comparación con aquellas que permanecieron offline. En 2025, la digitalización ya no será una opción, sino una necesidad para competir en el mercado.

El acceso al financiamiento sigue siendo limitado. Aunque el crédito a las MYPE representa un 13% de la cartera financiera, muchas microempresas enfrentan barreras como altos costos de intermediación y regulaciones poco accesibles. La implementación de instrumentos de garantía y políticas con enfoque territorial será clave para mejorar la cobertura.
El sector informal sigue representando el 30% del PIB, según la Universidad Centroamericana (UCA). Para 2025, la estrategia de formalización diseñada por CONAMYPE podría jugar un papel crucial en la transformación económica del país, pero su éxito dependerá de la capacidad del gobierno para adaptar regulaciones a la realidad de cada segmento empresarial.

Otro factor clave será la inversión proveniente de las remesas. Actualmente, el 25.6% de los hogares recibe estos envíos, los cuales están siendo utilizados cada vez más como capital semilla para emprendimientos, sobre todo en áreas rurales. Convertir este flujo en inversión productiva podría ser un motor clave para el desarrollo del sector.
Asímismo, la transición generacional y el liderazgo femenino marcarán el futuro de las MYPE. Más del 50% de estas empresas están lideradas por mujeres, pero enfrentan obstáculos como el acceso limitado a financiamiento y la sobrecarga de trabajo no remunerado. El 2025 será decisivo para generar políticas públicas que impulsen el potencial emprendedor del país.