
Un total de 32 desfibriladores externos automáticos (DEA), valorados en cerca de US$50,000, fueron entregados este día como parte de la cooperación internacional que mantiene Estados Unidos con El Salvador. El equipo será destinado a la Unidad de Guardavidas de la Dirección General de Protección Civil, con el objetivo de reforzar la atención inmediata ante emergencias cardíacas en zonas turísticas y espacios de alta afluencia.
Los dispositivos serán distribuidos en playas, balnearios públicos y otros destinos recreativos del país, donde los equipos de rescate brindan atención prehospitalaria. La incorporación de estos desfibriladores permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones críticas, especialmente en casos de paro cardíaco, donde cada segundo es determinante para salvar vidas.

El agregado del Área Militar de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, Brian King, destacó que contar con este tipo de equipo incrementa significativamente las probabilidades de supervivencia. Señaló que garantizar seguridad en los espacios turísticos no solo protege vidas, sino que también contribuye a fortalecer el turismo, el empleo y la economía local.
Por su parte, el director general de Protección Civil, Luis Amaya, informó que los desfibriladores serán colocados de inmediato en distintos centros turísticos. Explicó que el rescate oportuno es apenas el primer paso dentro de una cadena de atención que culmina con el traslado del paciente a un centro hospitalario, y que disponer de herramientas adecuadas facilita una intervención más efectiva.

La Cancillería, a través de la Agencia de El Salvador para la Cooperación Internacional (ESCO), indicó que esta donación forma parte del trabajo coordinado con el Comando Sur de Estados Unidos para fortalecer la prevención, preparación y respuesta ante emergencias. Estas acciones buscan robustecer las capacidades institucionales y brindar mayor seguridad a las comunidades.
En el marco de esta cooperación, recientemente también se entregaron seis cabinas médicas instaladas en parques recreativos y en una zona fronteriza, además de herramientas y equipamiento destinados a la atención de riesgos y emergencias climáticas.

Con esta nueva dotación de desfibriladores, las autoridades apuntan a mejorar la seguridad en los principales destinos turísticos del país, reforzando la atención médica inmediata y elevando los estándares de protección para visitantes nacionales y extranjeros.
