
El Gobierno de Estados Unidos y El Salvador firmaron el Acuerdo 123 de cooperación nuclear civil entre Estados Unidos y El Salvador, un paso considerado histórico para fortalecer la cooperación bilateral en materia energética, tecnológica y de seguridad.
El anuncio fue realizado por la cuenta oficial del subsecretario de Control de Armas y Seguridad Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos, que informó en la red social X sobre la finalización de las negociaciones y la firma del acuerdo junto al presidente de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), Daniel Álvarez.
En el mensaje también se destacó la participación de la embajadora salvadoreña en Washington, Milena Mayorga, quien acompañó el proceso diplomático que culminó con este acuerdo bilateral.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, este hito fortalece la relación entre ambas naciones, promueve la seguridad energética y amplía la cooperación económica y tecnológica.
Cooperación nuclear con fines pacíficos
El Acuerdo 123 es un instrumento utilizado por Estados Unidos para establecer marcos legales que permitan cooperar con otros países en el desarrollo y uso de energía nuclear con fines civiles y pacíficos.
Este tipo de acuerdos establece reglas claras para el intercambio de tecnología, conocimientos técnicos y cooperación institucional en el ámbito nuclear, bajo estándares internacionales de seguridad y supervisión.
Con la firma del acuerdo, El Salvador amplía sus posibilidades de cooperación internacional para explorar tecnologías energéticas avanzadas que contribuyan a diversificar la matriz energética del país.
Seguridad energética y desarrollo tecnológico

Tras la firma del acuerdo, Daniel Álvarez señaló que se trata de un hito importante en las relaciones entre Estados Unidos y El Salvador, ya que permitirá fortalecer la cooperación energética y avanzar en el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas.
Según explicó, este tipo de colaboración contribuirá a mejorar la seguridad energética y a impulsar la innovación en el sector eléctrico.
“La cooperación energética contribuirá a fortalecer la seguridad energética y a dar forma al futuro de nuestra región”, expresó el funcionario.
Álvarez también destacó que el acuerdo permitirá fortalecer las capacidades técnicas e institucionales del país para avanzar hacia un sistema eléctrico sostenible y confiable.
Intercambio de conocimiento y cooperación técnica
Uno de los principales beneficios del acuerdo es el intercambio de conocimientos y cooperación técnica entre ambos países en materia de energía nuclear civil.
Esto permitirá ampliar la formación de especialistas, impulsar investigaciones y promover el desarrollo de tecnologías energéticas innovadoras que puedan contribuir a mejorar el suministro eléctrico en el futuro.
La cooperación también facilitará el acceso a asistencia técnica y experiencias internacionales que permitan evaluar nuevas alternativas energéticas para el país.
Papel del programa nuclear salvadoreño

El proceso también involucra al Organismo para la Implementación del Programa de Energía Nuclear (OIPEN), entidad encargada de acompañar los esfuerzos del Estado salvadoreño para evaluar y promover alternativas energéticas innovadoras.
De acuerdo con las autoridades, este organismo continuará apoyando los estudios técnicos y estratégicos necesarios para analizar el potencial desarrollo de tecnologías nucleares civiles en el país.
El objetivo es fortalecer la seguridad energética mediante un sistema eléctrico más diversificado, moderno y sostenible.
Un nuevo capítulo en la cooperación bilateral
La firma del Acuerdo 123 abre una nueva etapa de cooperación entre Estados Unidos y El Salvador en el ámbito energético y tecnológico.
Las autoridades de ambos países consideran que esta alianza permitirá ampliar la colaboración científica, fortalecer las capacidades institucionales y explorar nuevas soluciones energéticas que contribuyan al desarrollo sostenible de la región.
