
El Viceministro Ad-Honorem del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Óscar Domínguez, destacó que gran parte de los productos que se comercializan en los AgroMercados del país provienen directamente del trabajo diario de los agricultores nacionales, quienes desde tempranas horas entregan sus cosechas en la Central de Abastos, punto clave en la cadena de distribución de alimentos.
A través de su cuenta en la red social X, Domínguez explicó que productos como tomates, pepinos, chiles, bananos, plátanos y otros rubros de consumo básico ingresan primero a la Central de Abastos y posteriormente son distribuidos hacia los AgroMercados, garantizando así una conexión directa entre el productor y el consumidor final.
Desde una perspectiva económica, este modelo de abastecimiento busca reducir los costos asociados a intermediarios, mejorar la eficiencia logística y contribuir a una mayor estabilidad en los precios de los alimentos. Al centralizar la recepción y distribución de la producción agrícola, se promueve una oferta más constante, lo que ayuda a evitar desabastecimientos y presiones inflacionarias en productos esenciales de la canasta básica.

El viceministro también subrayó que el país contará con una producción abundante de maíz, uno de los granos estratégicos para la seguridad alimentaria. “Vamos a tener mucho maíz”, aseguró, enfatizando que esta disponibilidad elimina cualquier justificación para incrementos injustificados en los precios por parte de intermediarios o actores que buscan aprovecharse del mercado.
Domínguez fue enfático al señalar que con una oferta sólida y suficiente, no deben existir excusas para prácticas especulativas. En términos económicos, una mayor producción y un flujo constante hacia los puntos de venta tienden a equilibrar la relación entre oferta y demanda, lo que se traduce en precios más accesibles para la población.

El fortalecimiento de la producción nacional y su canalización a través de los AgroMercados no solo beneficia a los consumidores, sino también a los agricultores, quienes encuentran un espacio más directo para colocar sus productos. Esto contribuye a mejorar sus ingresos, dinamizar las economías rurales y reducir la dependencia de importaciones.
En conjunto, estas acciones apuntan a consolidar un sistema de abastecimiento más transparente y eficiente, con impacto positivo en la estabilidad de precios, el control de la especulación y el fortalecimiento de la economía agrícola del país.
