
En un conversatorio sobre sostenibilidad y visión empresarial hacia 2026, el presidente de Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS), Tomás Regalado Papini, junto a Claudia Ibáñez, Subdirectora de Licencia Social de Walmart Centroamérica, Enzo Bizzarro, Presidente Ejecutivo de ASESUISA, y la directora ejecutiva de FUNDEMAS, Haydee de Trigueros, coincidieron en que la sostenibilidad ha dejado de ser un tema aspiracional para convertirse en un pilar estratégico que garantiza competitividad, rentabilidad y permanencia en el tiempo.
La sostenibilidad como elemento unificador
El presidente de FUNDEMAS, Tomás Regalado Papini, abrió el encuentro destacando que, en un contexto global polarizado, la sostenibilidad se convierte en un punto de encuentro entre sectores.
“En un mundo que está polarizado, la sostenibilidad es un elemento que une. Es un tema donde el gobierno, el sector privado, la cooperación internacional y la sociedad civil pueden trabajar juntos”, afirmó.
Regalado subrayó que los desafíos ambientales y sociales no pueden ser abordados de manera aislada y puso como ejemplo el proyecto “Somos Río Lempa”, una iniciativa de largo plazo orientada a la restauración de la cuenca hídrica más importante del país.
“La sostenibilidad de los salvadoreños depende de la salud de nuestros recursos naturales. Es un proyecto país que requiere que todos trabajemos juntos”, señaló.
Asimismo, destacó el crecimiento de las finanzas sostenibles como herramienta para gestionar riesgos y fortalecer modelos de negocio resilientes.

Walmart: hacia una empresa regenerativa
Por su parte, Claudia Ibáñez explicó que para Walmart Centroamérica la sostenibilidad forma parte del ADN corporativo y no es un área aislada.
“Para nosotros no es un proyecto ni un departamento, es parte de nuestro core business. Todas las decisiones que tomamos están centradas también en la sostenibilidad”, afirmó.
Ibáñez explicó que la compañía ha evolucionado desde la responsabilidad social empresarial hasta plantearse como meta convertirse en una empresa regenerativa, con planes trazados al 2030 y 2040.

“Nuestro compromiso es proteger y restaurar la naturaleza, y todo lo que hacemos está respaldado por indicadores medibles. No es un discurso reputacional, es un compromiso real que se puede demostrar”, destacó.
Entre sus pilares estratégicos mencionó: cambio climático, naturaleza, cero residuos y comunidad. La empresa impulsa proyectos de energía limpia —incluyendo instalación de paneles solares—, cultura de reciclaje, cero desperdicio de alimentos y fortalecimiento de pymes agrícolas.
“Es un círculo virtuoso: si cuidamos a nuestros agricultores, aseguramos abastecimiento, calidad y sostenibilidad a largo plazo”, puntualizó.
ASESUISA: sostenibilidad como gestión de riesgos y resiliencia
Enzo Bizzarro, Presidente Ejecutivo de ASESUISA, enfatizó que la sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una forma de hacer negocios.
“La sostenibilidad dejó de ser un tema aspiracional para convertirse en parte de la estrategia empresarial. Tiene que ver con entender dónde estamos parados y cómo gestionamos nuestros riesgos”, afirmó.
Bizzarro explicó que desde el sector asegurador la sostenibilidad se traduce en resiliencia.
“Nosotros entregamos capacidad de resiliencia a las personas y empresas ante eventos inesperados. Ser parte de la sostenibilidad es asegurar que los negocios puedan mantenerse en el tiempo”, explicó.

ASESUISA impulsa acciones como digitalización de procesos, instalación de paneles solares, voluntariado corporativo de largo plazo y programas de bienestar en seguros de salud.
Además, resaltó la importancia de la conciencia empresarial: “El gran cambio está en la conciencia social del empresario. Entender que si fortalecemos el entorno, fortalecemos también el negocio futuro”.
FUNDEMAS: competitividad y sostenibilidad deben ir de la mano
La directora ejecutiva de FUNDEMAS, Haydee de Trigueros, enfatizó que el desafío principal es demostrar a las empresas que la sostenibilidad mejora la competitividad.
“No se trata de tener una estrategia de competitividad por un lado y otra de sostenibilidad por otro. Se trata de integrarlas para mejorar la rentabilidad y la permanencia en el mercado”, indicó.

Trigueros señaló que herramientas como los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) permiten a las empresas medir su impacto y tomar decisiones más inteligentes.
Asimismo, destacó el trabajo con pequeñas y medianas empresas:
“Las pymes representan la mayoría del tejido empresarial del país. Incorporar sostenibilidad puede convertirlas en parte de cadenas de valor más grandes y fortalecer su crecimiento”, aseguró.
Empresas con propósito y visión de largo plazo
Los participantes coincidieron en que las empresas modernas están migrando hacia modelos basados en propósito, donde la sostenibilidad y la rentabilidad avanzan de la mano. Más allá de generar utilidades, las organizaciones buscan definir claramente por qué existen y cómo impactan positivamente en la sociedad.
Tomás Regalado Papini señaló que la rentabilidad debe ser consistente y sostenible en el tiempo, mientras que Enzo Bizzarro destacó que integrar la sostenibilidad en la estrategia fortalece la resiliencia y competitividad empresarial.

Claudia Ibáñez añadió que pensar en las futuras generaciones impulsa decisiones responsables hoy, y Haydee de Trigueros enfatizó que un propósito claro fortalece la confianza, el compromiso interno y la relación con los consumidores.
En conjunto, los líderes coincidieron en que una visión de largo plazo ya no es opcional, sino una condición clave para el crecimiento sostenible y la permanencia en el mercado.
