
Durante una reciente entrevista en el programa matutino “Diana Verónica y Tony”, voceros del proyecto COINGT explicaron cómo este activo digital aprobado por la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) se ha convertido en el vehículo financiero para impulsar el Corredor Interoceánico de Guatemala, uno de los megaproyectos logísticos más ambiciosos de Centroamérica.
La conversación retomó los elementos jurídicos, de gobernanza y de impacto económico que ya han sido subrayados por publicaciones especializadas, reforzando la posición de El Salvador como referente regional en tokenización de activos del mundo real.
¿Qué es COINGT y qué explicaron los voceros?
COINGT es un activo digital regulado en El Salvador, emitido bajo la Ley de Emisión de Activos Digitales y supervisado por la CNAD, que representa derechos económicos sobre acciones de la sociedad emisora vinculada al Consorcio Interoceánico de Guatemala, S.A.
A diferencia de criptoactivos puramente especulativos, está respaldado por activos del mundo real, principalmente la franja de tierra de 372 kilómetros por 140 metros donde se desarrollará el Corredor Interoceánico, así como derechos societarios asociados al proyecto.
Los voceros destacaron que a través de COINGT se busca acercar este proyecto de infraestructura a inversionistas de distintos tamaños, mediante un instrumento digital regulado, con procesos de KYC y cumplimiento antilavado comparables a los de mercados bursátiles tradicionales.
Financiamiento del Corredor Interoceánico y cifras clave
La emisión de COINGT tiene como objetivo recaudar alrededor de 325.28 millones de dólares en dos tramos (38.52 millones y 286.76 millones), recursos destinados a la regularización, unificación y puesta a punto de la Franja Interoceánica de Tierra previa a la construcción completa del corredor.

El activo otorga a sus tenedores derechos económicos equivalentes a aproximadamente 7.66% de los dividendos de la empresa vinculada al proyecto, de manera que el potencial de valorización del token se asocia a la maduración de la infraestructura y la incorporación de operadores logísticos internacionales.
En la entrevista, los representantes insistieron en que COINGT abre la puerta para que capital global participe en un proyecto que busca ofrecer una ruta logística complementaria al Canal de Panamá, reduciendo tiempos y costos del comercio internacional a través de nuevos puertos, ferrocarril de carga, autopistas de peaje y seis polos industriales a lo largo del corredor.
El Salvador como plaza de emisión y oportunidades para inversionistas
El proyecto eligió a El Salvador como sede financiera precisamente por el marco legal específico para activos digitales y por la existencia de un regulador dedicado, la CNAD, que da certeza jurídica y estándares de supervisión similares a organismos como la SEC.
COINGT ya se ha posicionado como una de las mayores tokenizaciones de activos del mundo real realizadas desde El Salvador, consolidando al país como un nodo para emisiones de instrumentos digitales respaldados por activos físicos y proyectos de infraestructura regional.
Conforme explicaron los voceros, el diseño digital del activo permite que tanto inversionistas institucionales como pequeños ahorrantes accedan al proyecto a través de plataformas autorizadas, integrando al ecosistema financiero salvadoreño un vehículo de inversión ligado a logística, comercio global y desarrollo de infraestructura.
Con el impulso regulatorio de El Salvador, COINGT se consolida como un caso emblemático de cómo los activos digitales regulados pueden conectar grandes proyectos de infraestructura con una base amplia de inversionistas.
