
Amazon informó que su negocio de inteligencia artificial dentro de su división de nube superó los US$15,000 millones de dólares en ingresos durante el primer trimestre de 2026, marcando la primera vez que la compañía revela públicamente los retornos directos de sus inversiones en IA.
La cifra fue dada a conocer en la carta anual a los accionistas firmada por su CEO, Andy Jassy, quien calificó el crecimiento como “rápido” y destacó que refleja la fuerte demanda de servicios basados en inteligencia artificial en todo el mundo.
El desempeño de la IA se enmarca dentro del crecimiento de Amazon Web Services (AWS), el negocio de computación en la nube de la compañía, que se ha convertido en el eje central de su estrategia tecnológica. Según Jassy, la empresa está monetizando su capacidad “tan rápido como puede instalarla”, lo que evidencia que la demanda actual supera la oferta disponible.
Una inversión histórica en infraestructura
Amazon también confirmó que planea destinar cerca de US$200 mil millones de dólares en gastos de capital durante 2026, una cifra significativamente superior a las estimaciones previas del mercado. La mayor parte de esta inversión está dirigida a expandir la infraestructura de AWS, especialmente en centros de datos y capacidad para inteligencia artificial.
Este ambicioso plan está respaldado en gran medida por compromisos ya adquiridos con clientes. Entre ellos destaca la alianza con OpenAI, que incluye una inversión de US$50 mil millones de dólares y la ampliación de un contrato de servicios en la nube por hasta US$100 mil millones de dólares a lo largo de ocho años.

Como parte de este acuerdo, OpenAI utilizará infraestructura de AWS basada en chips especializados, incluyendo el consumo de dos gigavatios de capacidad de procesadores Trainium, diseñados por Amazon para cargas de trabajo de inteligencia artificial.
El negocio de chips gana protagonismo
Otro de los puntos más relevantes del informe es el crecimiento acelerado del negocio de semiconductores de Amazon. Los ingresos anuales combinados de sus chips Graviton, Trainium y Nitro superaron los US$20,000 millones de dólares, duplicando los resultados reportados meses antes.
Este crecimiento posiciona a Amazon como un actor cada vez más relevante en el desarrollo de hardware tecnológico. Incluso, Jassy dejó abierta la posibilidad de que la empresa comience a vender estos chips a terceros en el futuro, lo que la pondría en competencia directa con compañías como Nvidia.
Hasta ahora, Amazon ha utilizado estos procesadores principalmente dentro de su ecosistema de nube, pero la alta demanda podría impulsar un cambio en su modelo de negocio.
Crecimiento sostenido en la nube

En paralelo, AWS mantiene un sólido crecimiento. La división registró ingresos por US$35,600 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un aumento interanual del 24%, su ritmo más alto en más de tres años.
No obstante, el propio Jassy reconoció que el crecimiento pudo haber sido mayor si no existieran limitaciones de capacidad, un desafío que afecta a toda la industria tecnológica debido a la alta demanda de servicios de inteligencia artificial.
Una carrera por liderar la IA
Los resultados reflejan cómo Amazon está consolidando su posición en la carrera global por liderar el desarrollo y la monetización de la inteligencia artificial. La combinación de infraestructura en la nube, chips propios y alianzas estratégicas coloca a la compañía en una posición clave dentro de un mercado en plena expansión.
Con una inversión sin precedentes y una demanda creciente, Amazon apuesta a que la inteligencia artificial no solo será el motor de innovación tecnológica, sino también una de sus principales fuentes de ingresos en los próximos años.
