
La Asamblea Legislativa ratificó, con 58 votos, un acuerdo de alcance parcial entre El Salvador y Belice que permitirá ampliar el intercambio comercial entre ambos países mediante la eliminación o reducción de aranceles para cientos de productos. El convenio, suscrito el 13 de agosto de 2026, contempla preferencias para 422 productos salvadoreños que podrán ingresar al mercado beliceño en condiciones más favorables.
Del total de mercancías salvadoreñas incluidas en el acuerdo, 316 manufacturas tendrán arancel cero, mientras que otras 106 contarán con reducciones parciales. Esto significa que una parte de los productos podrá ingresar a Belice sin pagar impuestos de importación, mientras que el resto tendrá una disminución en los gravámenes aplicados, según las condiciones establecidas para cada mercancía.
Por su parte, El Salvador concederá preferencias arancelarias a 276 productos procedentes de Belice. De estos, 194 podrán ingresar al mercado salvadoreño con cero aranceles y otros 82 tendrán reducciones parciales. Las condiciones buscan facilitar el comercio bilateral y generar mejores oportunidades para que las empresas de ambas naciones comercialicen sus productos.
Entre los sectores salvadoreños que podrían beneficiarse se encuentran la industria metalmecánica, las empresas químicas, la fabricación de papel y cartón, los textiles y la confección, los plásticos y cauchos, así como la agroindustria. Estos rubros tendrán la posibilidad de acceder al mercado beliceño con menores costos arancelarios, lo que puede favorecer la competitividad de sus productos frente a otras mercancías.
En el caso de los productos provenientes de Belice que recibirán preferencias para ingresar a El Salvador, se incluyen artículos de pieles y cueros, manufacturas de piedra, muebles y productos de madera, entre otros. El acuerdo establece márgenes de preferencia arancelaria que van del 25 % al 100 %, dependiendo del producto y de la categoría en la que se encuentre.
El convenio también contempla la posibilidad de revisar, modificar y ampliar las listas de mercancías beneficiadas. Este mecanismo permitirá que ambos países negocien nuevas condiciones comerciales e incorporen otros productos en el futuro, de acuerdo con las oportunidades identificadas por sus sectores productivos.
Otro componente del acuerdo es la simplificación de los procedimientos aduaneros, junto con el establecimiento de reglas de origen. Estas últimas permitirán determinar qué productos cumplen con los requisitos para recibir los beneficios arancelarios, con el propósito de garantizar que las preferencias se apliquen a las mercancías que correspondan.
Además de facilitar el intercambio de bienes, el instrumento promueve la inversión y la cooperación económica y técnica entre ambos países. Para ello, contempla acciones como encuentros empresariales, intercambio de información, transferencia de tecnología y capacitación, orientadas a fortalecer la producción, impulsar las exportaciones y ampliar las oportunidades de acceso a nuevos mercados para las empresas salvadoreñas y beliceñas.
