
El Año Nuevo inició en El Salvador con un ambiente de convivencia y alegría en espacios públicos que, en los últimos años, han sido transformados para el disfrute seguro de la población. Plazas, calles y centros históricos se convirtieron nuevamente en puntos de encuentro para familias, jóvenes y adultos que participaron en actividades culturales organizadas para dar la bienvenida al 2026.
Este 1 de enero, miles de personas asistieron a una jornada festiva que combinó música, danza y un desfile artístico, reflejando la recuperación de la vida comunitaria en la capital. La actividad principal estuvo encabezada por Banda El Salvador, un proyecto artístico que reunió a jóvenes músicos de todo el país y que se ha consolidado como un símbolo de celebración y participación ciudadana.
El recorrido comenzó en la plaza Salvador del Mundo y avanzó por importantes avenidas de San Salvador hasta concluir en la villa navideña del Centro Histórico. Durante el trayecto, los asistentes acompañaron el desfile con aplausos y muestras de entusiasmo, convirtiendo la actividad en un espacio de encuentro donde la música sirvió como vínculo entre los artistas y el público.

La Banda El Salvador está conformada por alrededor de 1,000 jóvenes provenientes de distintas zonas del territorio nacional. Durante la jornada, interpretaron un repertorio variado que incluyó piezas populares y tradicionales, lo que aportó un carácter festivo y cercano a la celebración. El espectáculo fue complementado por la participación del Ballet Folclórico Nacional y la Compañía Nacional de Danza, que sumaron color y movimiento al desfile.
Desde el Ministerio de Cultura se destacó que este proyecto busca fortalecer la formación artística de la juventud y acercar el arte a la población. Según autoridades culturales, iniciativas como esta permiten que los jóvenes desarrollen su talento y, al mismo tiempo, que la ciudadanía conozca y valore el trabajo que se realiza en el ámbito cultural a nivel nacional.

La celebración también atrajo la atención de visitantes extranjeros. Algunos turistas señalaron que se encontraron con el desfile de manera inesperada y destacaron el ambiente festivo y organizado que se vivía en las calles del país al inicio del nuevo año.
Con esta actividad, que se desarrolla por tercer año consecutivo, el Estado reafirma su apuesta por el arte y la cultura como herramientas para fortalecer la cohesión social y el uso positivo de los espacios públicos. El inicio del 2026 estuvo marcado así por música, participación ciudadana y un mensaje de esperanza, en un entorno que refleja cambios en la forma de convivir y celebrar en El Salvador.
