
El inicio de 2026 trajo consigo un notable dinamismo turístico en distintos puntos de El Salvador, especialmente en destinos de alta afluencia como la playa El Majahual, en La Libertad Costa, y el Parque Recreativo Los Chorros. Más allá del disfrute familiar y recreativo, este movimiento representa un importante impulso económico para el país, al activar múltiples sectores productivos desde los primeros días del año.
Durante el segundo día de enero, cientos de familias nacionales y visitantes del exterior aprovecharon los espacios públicos y turísticos para vacacionar, consumir y movilizarse. La presencia constante de turistas genera un efecto directo en la economía local, beneficiando a comerciantes, restaurantes, hoteles, transporte, vendedores informales y prestadores de servicios turísticos, quienes registran un incremento en sus ingresos durante estas fechas.
En zonas costeras como El Majahual, el aumento de visitantes se traduce en mayor consumo de alimentos, bebidas, alquiler de sillas, sombrillas, tablas de surf y hospedaje. A esto se suma la contratación temporal de personal, lo que fortalece el empleo local y permite que más familias obtengan ingresos adicionales. La derrama económica no solo se concentra en la playa, sino que se extiende a comunidades cercanas que abastecen productos y servicios.

El turismo interno también juega un papel clave. Familias salvadoreñas que aprovechan los días libres antes del retorno a clases y labores dinamizan parques recreativos como Los Chorros, donde el flujo de visitantes impulsa la venta de alimentos, el transporte y el comercio en general. Este tipo de turismo contribuye a distribuir el ingreso económico dentro del territorio, favoreciendo a distintas regiones del país.
Un factor determinante para este crecimiento ha sido la percepción de seguridad. Visitantes nacionales y salvadoreños en el exterior coinciden en que las condiciones actuales permiten movilizarse con mayor confianza, lo que incentiva el turismo y prolonga las estadías. La presencia de equipos de Protección Civil y guardavidas, como parte del Sistema Nacional de Protección Civil, refuerza la prevención y genera un entorno propicio para la recreación segura, elemento clave para la sostenibilidad del sector turístico.

El fortalecimiento del turismo tiene un impacto positivo en las finanzas públicas, ya que incrementa la recaudación a través de impuestos asociados al consumo, servicios y actividades comerciales. Además, contribuye a posicionar a El Salvador como un destino competitivo a nivel regional e internacional, lo que abre oportunidades para nuevas inversiones en infraestructura turística, hotelería y servicios.
Las estrategias impulsadas por el Estado han permitido que el país aproveche su riqueza natural, su gastronomía y la hospitalidad de su gente como motores de crecimiento económico. El turismo, además de generar bienestar social y espacios de convivencia, se consolida como una fuente clave de ingresos, empleo y desarrollo para El Salvador desde los primeros días de 2026.
