
El precio del oro registrará un aumento del 5% en 2026 y del 6% en 2027, de acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, que apuntan a un crecimiento «moderado» pero sostenido del metal precioso en los próximos años, en un entorno internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y los ajustes en la política monetaria global.
Según el organismo, los metales preciosos alcanzaron recientemente máximos históricos, liderados por el oro y la plata, mientras que el platino también mostró importantes ganancias. Este desempeño ha estado impulsado principalmente por la demanda de inversión, ante un escenario global incierto que ha llevado a los inversionistas a buscar activos considerados refugio seguro.

El Banco Mundial destaca que uno de los factores determinantes en el comportamiento del oro ha sido el aumento en las compras de los bancos centrales, las cuales se han más que duplicado desde 2022 en comparación con el promedio del período 2015-2019. Esta tendencia responde a la necesidad de fortalecer reservas internacionales y reducir la exposición a riesgos financieros y cambiarios.
Aunque los precios comenzaron a descender levemente a inicios de octubre, esta corrección estuvo influenciada por un dólar más fuerte y por inversionistas que optaron por asegurar ganancias tras el marcado repunte previo. No obstante, el informe señala que esta baja no cambia las perspectivas positivas de mediano plazo.

Para 2026 y 2027, el Banco Mundial prevé alzas «moderadas» tanto en el oro como en la plata, impulsadas por compras continuas (aunque a un ritmo más lento) de los bancos centrales, así como por las tensiones geopolíticas persistentes y las expectativas de una mayor flexibilización de la política monetaria en Estados Unidos.
El informe concluye que, pese a un crecimiento más «moderado», el oro seguirá desempeñando un papel clave como activo de refugio y de estabilidad en los mercados internacionales, especialmente en contextos de volatilidad económica y política.
