
El Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR) informó que los resultados de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2025 reflejan avances significativos en las condiciones de vida de la población salvadoreña, destacando una reducción en la pobreza multidimensional y una mejora en los niveles de empleo e ingresos.
De acuerdo con los datos oficiales, la pobreza multidimensional (que mide carencias en áreas como educación, vivienda, acceso a servicios básicos y seguridad alimentaria) se redujo en 1.0 punto porcentual, lo que equivale a que 12,872 hogares superaron esta condición. Este avance tuvo un mayor impacto en las zonas rurales, donde la disminución alcanzó 1.9 puntos porcentuales, evidenciando mejoras en sectores históricamente más vulnerables.
El informe también señala progresos en 14 indicadores clave que componen este tipo de pobreza. Entre los cambios más relevantes se encuentran la reducción del hacinamiento en los hogares, menores niveles de inseguridad alimentaria y un mayor acceso a la educación. Estos factores apuntan a una mejora integral en la calidad de vida de las familias.

En paralelo, la EHPM 2025 muestra un fortalecimiento del mercado laboral. La tasa de empleo en el país se ubicó en 95.3%, lo que indica una alta proporción de personas ocupadas dentro de la población económicamente activa. Este comportamiento está vinculado a una mayor generación de ingresos en los hogares, lo que a su vez incrementa la capacidad de consumo y contribuye a dinamizar la economía.
Según el BCR, estos resultados reflejan que más hogares salvadoreños cuentan con ingresos estables, lo que les permite cubrir sus necesidades básicas con mayor seguridad. Además, el aumento en el consumo sugiere una mayor confianza económica y una recuperación sostenida en distintos sectores productivos.
Especialistas destacan que la reducción de la pobreza multidimensional no solo implica mejoras económicas, sino también sociales, ya que involucra acceso a oportunidades, servicios y condiciones dignas de vida. En ese sentido, los avances en educación y vivienda son claves para consolidar estos resultados a largo plazo.

No obstante, el reto continúa siendo cerrar brechas entre áreas urbanas y rurales, así como garantizar que estas mejoras se mantengan en el tiempo. La continuidad de políticas públicas orientadas a la inclusión social, el empleo y el desarrollo territorial será determinante para profundizar estos avances.
En conclusión, la EHPM 2025 presenta un panorama positivo para El Salvador, con menos hogares en situación de pobreza multidimensional, mayor acceso a oportunidades y un mercado laboral más sólido, factores que en conjunto apuntan a una mejora progresiva en las condiciones de vida de la población.
