
La Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) informó que cada vez más familias salvadoreñas utilizan productos financieros como tarjetas de crédito y débito, reflejando una mayor inclusión financiera y un crecimiento en el acceso a medios de pago formales.
De acuerdo con la gremial, más de 1.3 millones de salvadoreños cuentan actualmente con una tarjeta de crédito activa, lo que representa un crecimiento interanual del 20.2%.
Estas tarjetas respaldaron operaciones por más de US$1,458 millones, evidenciando un mayor uso del crédito formal para compras, pagos y otras transacciones cotidianas.
ABANSA destacó que las tarjetas de crédito permiten a las familias acceder a financiamiento formal, además de contribuir a la construcción de historial crediticio, un elemento importante para futuras solicitudes de préstamos personales, vivienda o financiamiento empresarial.

La gremial también señaló que el uso de instrumentos financieros regulados brinda mayor seguridad a los usuarios y ayuda a proteger su patrimonio, al reducir riesgos asociados al manejo de efectivo o mecanismos informales de financiamiento.
En cuanto a las tarjetas de débito, ABANSA informó que más de 2.8 millones de salvadoreños poseen una tarjeta activa, reflejando un crecimiento del 15.4% respecto al año anterior.
A través de estas tarjetas se movilizaron más de US$1,227 millones, cifra que representa un incremento interanual del 20.6%.
Según la asociación, las tarjetas de débito permiten a las personas acceder de forma rápida y segura a sus recursos, realizar pagos electrónicos, retirar efectivo y efectuar transacciones en distintos canales disponibles las 24 horas del día, los 365 días del año.

El crecimiento en el uso de tarjetas también refleja una mayor adopción de herramientas digitales y electrónicas dentro del sistema financiero salvadoreño, impulsada por la modernización bancaria y el avance de los servicios tecnológicos.
ABANSA destacó que la expansión de estos medios de pago contribuye a facilitar las operaciones financieras de las familias, mejorar la seguridad en las transacciones y ampliar el acceso a servicios bancarios en todo el país.
