
La Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) informó que el sistema financiero del país superó los 7 millones de cuentas de ahorro y corriente activas a marzo de 2026, reflejando un crecimiento interanual del 21%.
De acuerdo con la gremial, durante el último año se incorporaron más de 1.28 millones de nuevas cuentas dentro del sistema financiero, evidenciando un mayor acceso de la población a servicios bancarios formales.
ABANSA destacó que este crecimiento representa un avance importante en materia de inclusión financiera, permitiendo que más salvadoreños puedan ahorrar, realizar transacciones y administrar su dinero de forma segura a través de instituciones reguladas.

Uno de los segmentos que mostró mayor crecimiento fue el de las cuentas simplificadas, un producto diseñado para facilitar el acceso bancario a personas con menores ingresos o que anteriormente no utilizaban servicios financieros.
Según los datos presentados, las cuentas simplificadas registraron un crecimiento interanual del 72% en mujeres y del 75% en hombres al cierre de marzo de 2026.
La gremial explicó que este tipo de cuentas requiere menos requisitos para su apertura y permite a los usuarios acceder de manera más sencilla a herramientas financieras básicas como depósitos, retiros, transferencias y pagos electrónicos.
ABANSA señaló que el aumento en el número de cuentas refleja los esfuerzos de la banca por eliminar barreras de acceso y acercar los servicios financieros a más sectores de la población, independientemente de su nivel de ingresos.

Además, contar con una cuenta bancaria brinda mayor seguridad para resguardar el dinero, facilita la realización de operaciones financieras y promueve una mayor participación de las personas en la economía formal.
La asociación destacó que el crecimiento de la inclusión financiera también impulsa el uso de medios de pago digitales y fortalece la modernización del sistema bancario salvadoreño.
Con estos resultados, la banca continúa ampliando el acceso a servicios financieros en el país, promoviendo una mayor integración de las familias salvadoreñas al sistema económico formal.
