
En marco del Día Mundial del Pollo Frito, Pollo Campestre, la emblemática cadena de restaurantes 100 % salvadoreña, reafirma su compromiso con el bienestar del país anunciando una importante iniciativa que, en alianza con la Fundación Salvadoreña para la Salud y Desarrollo Humano (FUSAL), llevará momentos de alegría, convivencia y cercanía a cientos de familias salvadoreñas.
Con más de cuatro décadas de trayectoria, la marca nacida en San Miguel ha evolucionado constantemente, modernizando sus sucursales y fortaleciendo su presencia hasta convertirse en un referente del servicio rápido en El Salvador.
Hoy, esa sólida presencia en el territorio nacional, respaldada por una red de más de 70 sucursales y el esfuerzo diario de más de 3,000 colaboradores, se pone al servicio de las comunidades, demostrando que el crecimiento empresarial también puede traducirse en bienestar para las familias salvadoreñas.

La preferencia de miles de clientes por el sabor de Pollo Campestre permite que la marca sirva millones de piezas de pollo al año. En esta ocasión, ha decidido convertir ese alcance en una oportunidad para compartir con quienes más lo necesitan, creando una alianza estratégica con la Fundación Salvadoreña para la Salud y Desarrollo Humano (FUSAL).
Una celebración con propósito y corazón
Como parte de esta alianza, Pollo Campestre realizó una gran jornada de convivencia junto a FUSAL, compartiendo alimentos y momentos especiales con más de 500 niños y 472 madres de familia de comunidades atendidas por la fundación en La Libertad, Sonsonate y Usulután. La iniciativa llegó a 16 comunidades en total donde FUSAL realiza sus programas sociales.
Para hacer posible esta celebración, un equipo de colaboradores de Pollo Campestre se sumó activamente a la red de voluntarios de FUSAL, trabajando en equipo para llevar esta experiencia a cada comunidad y fortalecer los lazos con las familias participantes.

Esta iniciativa busca que el Día Mundial del Pollo Frito deje de ser únicamente una fecha comercial y se convierta en una celebración de solidaridad, donde cada cliente también forma parte de una acción que genera sonrisas, convivencia y esperanza.
“En el Día Mundial del Pollo Frito, Pollo Campestre decidió convertir esta fecha en una celebración con propósito. Hoy unimos nuestra infraestructura nacional, el compromiso de nuestros colaboradores y la preferencia de nuestros clientes para compartir, junto a FUSAL, momentos de alegría y cercanía con cientos de niños y sus familias”, expresaron voceros de Pollo Campestre.
Por su parte, representantes de FUSAL destacaron el valor de las alianzas entre la empresa privada y las organizaciones sociales para fortalecer el trabajo comunitario.

“Para FUSAL, las alianzas con empresas que tienen un verdadero arraigo local y un fuerte compromiso social son fundamentales para ampliar nuestro impacto en las comunidades. En el marco de nuestro 40 aniversario, esta jornada cobra un significado aún más especial, porque nos permite celebrar cerca de las familias salvadoreñas y reafirmar nuestro compromiso de seguir trabajando por su bienestar y desarrollo Agradecemos el apoyo de Pollo Campestre y la participación de sus colaboradores en esta jornada. Cuando unimos esfuerzos con un propósito común, fortalecemos el tejido social y generamos experiencias positivas que dejan una huella en las familias salvadoreñas”, señaló Melody Salinas, Gerente de Relaciones Institucionales de FUSAL.
Con esta iniciativa, Pollo Campestre reafirma su compromiso de seguir creciendo junto a las familias salvadoreñas, demostrando que una marca líder también puede convertirse en un agente de transformación social, poniendo su alcance, su talento humano y su cercanía con la gente al servicio de las comunidades y contribuyendo a construir un país con más oportunidades y esperanza.
