
Detectar una compra o retiro de dinero que no realizaste puede ser una señal de que los datos de tu tarjeta fueron comprometidos. Ante esta situación, actuar rápidamente es fundamental para evitar que se registren nuevas operaciones no autorizadas y para iniciar el proceso de reclamación correspondiente.
El primer paso es comunicarte inmediatamente con el banco o institución que emitió tu tarjeta y solicitar el bloqueo. La Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) recomienda hacerlo tan pronto como se detecte una transacción que el titular no reconoce. También es importante solicitar la sustitución de la tarjeta y verificar si existen otras operaciones sospechosas en la cuenta.
Después de bloquear el plástico, debes presentar formalmente el reclamo ante la institución financiera. Conviene explicar qué ocurrió y adjuntar toda la evidencia disponible, como estados de cuenta, comprobantes de las operaciones no reconocidas, capturas de pantalla o notificaciones recibidas. La documentación permitirá respaldar que esas transacciones no fueron realizadas por el titular y facilitará la investigación del caso.
Es recomendable revisar detalladamente los movimientos de la cuenta y no limitarse únicamente al cargo que permitió descubrir el fraude. Algunas operaciones pueden aparecer posteriormente, por lo que monitorear los estados de cuenta ayuda a identificar cualquier actividad irregular y reportarla oportunamente.

La SSF señala que existe un plazo máximo de 90 días para reportar los cargos que el usuario no reconoce, contado desde la fecha en que se registra la operación. Una vez presentado el reclamo, la institución emisora cuenta con hasta 90 días para comunicar el resultado de la investigación y realizar el reintegro de los fondos cuando corresponda.
Si se trata de una tarjeta de crédito, mientras se resuelve una reclamación, la normativa de protección al consumidor establece que el proveedor no puede exigir el pago mínimo correspondiente a los cargos que están siendo cuestionados ni cobrar intereses, comisiones o recargos sobre esas operaciones mientras dure el procedimiento, salvo que posteriormente el reclamo resulte improcedente.
Si la institución financiera no atiende adecuadamente el reclamo, el usuario puede acudir a la Oficina de Atención al Usuario de la SSF. Actualmente, la Superintendencia recibe consultas y denuncias a través del teléfono 2699-9999, el correo atencionalusuario@ssf.gob.sv y su formulario de denuncias.

También se puede solicitar orientación a la Defensoría del Consumidor, que dispone del teléfono 910, WhatsApp 7844-1482 y servicios en línea para presentar reclamos y dar seguimiento a los casos.
Más allá de actuar después del fraude, la prevención también es importante. La SSF recomienda revisar periódicamente los estados de cuenta, activar las alertas de transacciones y mantener actualizados los datos de contacto. También es aconsejable no perder de vista la tarjeta cuando se utiliza en establecimientos y verificar que los cajeros automáticos no tengan dispositivos u objetos extraños.
En resumen, si sospechas que clonaron tu tarjeta, bloquéala de inmediato, reporta las operaciones que no reconoces, presenta el reclamo con las pruebas disponibles y monitorea tu cuenta. Actuar con rapidez puede ayudar a limitar el impacto del fraude y facilita que la institución financiera investigue el caso.
