
El Gobierno de El Salvador continúa ejecutando estrategias para garantizar la seguridad alimentaria de la población ante los efectos del cambio climático y la reducción de lluvias provocada por el fenómeno de El Niño. El viceministro ad honórem de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, afirmó que las medidas implementadas buscan asegurar la producción de alimentos básicos y fortalecer la capacidad de respuesta del sector agrícola.
Uno de los principales esfuerzos se desarrolla a través del Programa de Aumento a la Producción, que mantiene activas más de 164,000 manzanas a nivel nacional. La iniciativa está enfocada en incrementar la producción de alimentos, fortalecer las zonas agrícolas y garantizar el abastecimiento para las familias salvadoreñas.
Como parte de esta estrategia, el Ministerio de Agricultura impulsa el uso de biofábricas en coordinación con la empresa privada para promover prácticas agroecológicas. Según Domínguez, entre el 50% y el 70% de las parcelas atendidas ya cuentan con este tipo de manejo, especialmente en cultivos de maíz, frijol y otros productos esenciales para la alimentación.

El funcionario señaló que la zona oriental ha sido una de las más afectadas por la disminución de precipitaciones. Ante esta situación, la institución ha reforzado las acciones para reducir el impacto de la sequía y mantener la producción agrícola en las áreas más vulnerables.
Entre las medidas adoptadas destaca la habilitación de la Central de Abastos de Usulután, que facilita el acceso de la población a productos nacionales frescos y a precios accesibles. Además, el ministerio prevé instalar nuevos puntos de distribución mayorista en zonas estratégicas cercanas a mercados para fortalecer la cadena de abastecimiento.
Asimismo, se impulsa la implementación de sistemas de riego auxiliares, perforación de pozos y uso de punteras para garantizar el acceso al agua en las zonas productivas. Estas obras forman parte de un modelo orientado a hacer más resiliente la agricultura salvadoreña frente a períodos prolongados de sequía.

Domínguez destacó que más del 70% de las áreas productivas incluidas en el programa cuentan con sistemas de riego, lo que permite sostener la producción incluso en condiciones climáticas adversas. Esta infraestructura es considerada fundamental para proteger las cosechas y asegurar la disponibilidad de alimentos.
El viceministro también aseguró que el país mantiene garantizado el abastecimiento de granos básicos gracias a la producción nacional y a reservas de grano importado suficientes para cubrir la demanda durante este año y el próximo. Además, el Gobierno continúa entregando paquetes alimentarios a agricultores afectados por las canículas prolongadas, como parte de las acciones para respaldar al sector y proteger la seguridad alimentaria de la población.
