
El Salvador registra la creación de 10,000 nuevas empresas, en un contexto que, según el Gobierno, ha favorecido la recuperación de la confianza de organismos multilaterales y países con los que mantiene relaciones de cooperación. Este escenario también está acompañado por una mayor proyección de productos nacionales hacia mercados internacionales, con empresas salvadoreñas que ya tienen presencia en 30 países.
Estos datos fueron destacados durante la presentación oficial de la primera Denominación de Origen “Ron de El Salvador”, un distintivo que reconoce el vínculo de un producto con el territorio donde se produce y establece requisitos para garantizar su origen, calidad y trazabilidad. El evento contó con la participación del vicepresidente Félix Ulloa, funcionarios de Gobierno y representantes del sector empresarial.
Ulloa señaló que la coordinación entre el Gobierno y las empresas privadas es un componente importante dentro de la estrategia económica del país. También destacó la necesidad de continuar promoviendo la innovación y fortaleciendo la protección de la propiedad intelectual como herramientas para aumentar el valor de los productos salvadoreños y facilitar su acceso a nuevos mercados.

La protección de la propiedad intelectual adquiere especial importancia para las empresas que buscan diferenciar sus productos y competir internacionalmente. En este sentido, las denominaciones de origen permiten reconocer legalmente aquellos bienes cuya calidad o características están relacionadas directamente con un territorio y con procesos productivos específicos.
El director ejecutivo del Centro Nacional de Registros (CNR), Camilo Trigueros, explicó que para obtener la Denominación de Origen “Ron de El Salvador” se debe demostrar una relación directa con el país. Esto implica que la caña de azúcar utilizada debe ser cultivada en territorio salvadoreño y que procesos como la fermentación, destilación, añejamiento, formulación y embotellado deben realizarse a nivel nacional, además de cumplir con los estándares de calidad establecidos.
El caso de Licorera Cihuatán refleja el potencial de esta estrategia de internacionalización. Su vicepresidente y cofundador, Juan Alfredo Pacas, señaló que la marca busca proyectar la historia de El Salvador mediante sus productos y actualmente tiene presencia en 30 mercados internacionales. La expansión permite que productos elaborados en el país lleguen a consumidores extranjeros y, al mismo tiempo, contribuye a posicionar la identidad salvadoreña fuera de sus fronteras.

La creación de 10,000 nuevas empresas, junto con la expansión internacional de productos nacionales, representa una oportunidad para ampliar la actividad económica y generar nuevas posibilidades de inversión, empleo y comercio. Para el Gobierno, estos resultados están relacionados con un entorno en el que se busca fortalecer la confianza, la seguridad jurídica y las condiciones para el desarrollo empresarial.
De esta manera, El Salvador busca que el crecimiento de su sector productivo no se limite al mercado interno. La apuesta incluye fortalecer marcas nacionales, proteger su propiedad intelectual y abrirles espacio en mercados internacionales, tomando como referencia casos como el del ron salvadoreño, que ya cuenta con una presencia comercial en 30 mercados.
