
Lo que comenzó con una pregunta aparentemente sencilla —¿cómo pedir una pizza si su nombre no está escrito?— hoy se convierte en una conversación mucho más grande: ¿qué pasa cuando aprendemos a entendernos de una manera diferente?
Lo que hoy Pizza Hut lleva a la mesa, para que miles de personas descubran, es parte de una historia que comenzó hace cinco años. Desde entonces, la inclusión laboral de personas sordas ha evolucionado dentro de la compañía como parte natural de su cultura y de su ADN, pasando de una oportunidad de empleo a un proceso permanente de aprendizaje, adaptación y construcción de nuevas formas de comunicación en sus restaurantes.
En el marco del Día Internacional de las Lenguas de Señas celebrado el 23 de septiembre, Pizza Hut El Salvador revela el propósito detrás de su reciente campaña “La Pizza Sin Nombre”, una iniciativa que convirtió uno de los elementos más cotidianos de sus restaurantes en una experiencia para acercar a los consumidores a la Lengua de Señas Salvadoreña (LESSA), crear conciencia sobre el tema y, al mismo tiempo, visibilizar el camino que la compañía está construyendo hacia una mayor inclusión laboral.

La pizza tiene un nombre, solo que está expresado en un idioma que no se lee de la manera tradicional. “Para pedirla, los consumidores deben aprender la seña que representa su nombre y utilizarla al momento de realizar su pedido. Así, una acción tan cotidiana como ordenar una pizza se transforma en una oportunidad para aprender, comunicarse y acercarse a una realidad que forma parte
del día a día de la comunidad sorda, entre ellos los más de 100 asociados sordos que laboran en Pizza Hut”, expresó Davo Rivas, gerente de Estrategia de Marca & Marekting de Experiencias de Pizza Hut.
La inclusión empieza dentro del restaurante
Pizza Hut El Salvador ha desarrollado un programa de inclusión laboral de personas sordas, como parte del pilar social de su estrategia de sostenibilidad, con el propósito de generar oportunidades reales de empleo, desarrollo y crecimiento para este talento.
La apuesta de la compañía parte de una visión: la inclusión laboral requiere mucho más que abrir una oportunidad de empleo; implica preparar el entorno para que las personas puedan desempeñarse, desarrollarse y formar parte de los equipos en igualdad de oportunidades.

Por ello, Pizza Hut trabaja en la adaptación de procesos, generación de herramientas de comunicación, capacitación y acompañamiento tanto para sus colaboradores sordos como para los equipos oyentes con los que interactúan diariamente.
La iniciativa también busca que la inclusión se viva en los restaurantes y se convierta progresivamente en parte de la cultura de trabajo de la organización.
“Queríamos que nuestra iniciativa de inclusión pudiera salir de nuestros restaurantes y convertirse también en una experiencia para nuestros consumidores. “La Pizza Sin Nombre” nos permitió crear ese puente: una persona aprende unas señas para pedir una pizza y, en ese pequeño momento, descubre que existen otras maneras de comunicarnos generando una conversación con conciencia. Pero lo más importante sucede dentro de las cocinas de Pizza Hut, donde estamos trabajando para generar oportunidades reales para el talento sordo y construir ambientes donde puedan desarrollarse”, agregó.
