
El Banco Mundial proyecta que la economía de El Salvador crecerá 4.5% en 2026, una de las tasas más altas de América Latina, de acuerdo con el informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe. La estimación coloca al país entre las economías con mejor desempeño previsto en la región, en un escenario internacional marcado por desafíos económicos y financieros.
El organismo internacional estima que América Latina y el Caribe crecerá 2.2% en 2026, una cifra que, según el informe, refleja las restricciones que enfrentan las economías de la región y que se encuentra por debajo de su verdadero potencial. Entre los factores que condicionan el crecimiento están la inflación persistente, el limitado espacio fiscal y los elevados costos de endeudamiento.
En este contexto, El Salvador destaca con una proyección de 4.5% para 2026, más del doble del crecimiento regional estimado. El dato corresponde a una estimación del Banco Mundial y refleja una diferencia importante frente al promedio de América Latina y el Caribe.
La proyección también ubica a El Salvador entre los países con mayores tasas de crecimiento en el cuadro presentado por el Banco Mundial. Guatemala registra una estimación de 3.7%, mientras que Costa Rica alcanza 3.3%. También aparecen Bahamas y Dominica con 3.0%, y Argentina y Brasil con 2.1% cada uno. En contraste, Bolivia presenta una contracción proyectada de 2.8%.
En el caso de Guyana, el crecimiento proyectado es considerablemente superior al del resto de países incluidos, con 23.7% para 2026, debido a las características particulares de su expansión económica. Al excluir este caso extraordinario, El Salvador se mantiene entre las economías con las mayores tasas de crecimiento previstas en el listado.
Para 2027, el Banco Mundial proyecta que El Salvador mantendrá un ritmo de crecimiento positivo, aunque menor al previsto para 2026, con una tasa de 3.9%. Guatemala aparece con 3.8%, Costa Rica con 3.5%, Argentina y Chile con 3.0%, y Colombia con 2.6%.
El informe señala que las diferencias entre países responden, entre otros factores, a la calidad y permanencia de las decisiones de política pública. Según el organismo, los países que han adoptado medidas sólidas y duraderas están obteniendo mejores resultados en términos de crecimiento, inversión y confianza de los mercados.
El Banco Mundial también destaca que la región se está beneficiando de volúmenes de exportación resilientes y nuevos acuerdos comerciales, aunque estas oportunidades están siendo contrarrestadas por la incertidumbre de las políticas externas e internas. A esto se suman problemas estructurales como la informalidad laboral, los déficits de capital humano y las vulnerabilidades relacionadas con el clima.
En su análisis, el organismo también identifica a la inteligencia artificial como un posible catalizador del desarrollo económico. El informe plantea que América Latina y el Caribe puede aprovechar herramientas de IA específicas, sencillas y de menor costo para resolver problemas concretos, sin que necesariamente sea necesario recurrir a los modelos más costosos y avanzados.
El informe advierte que aprovechar la inteligencia artificial para elevar la productividad requiere desarrollar capacidades, mejorar los datos, capacitar a los trabajadores y fortalecer los servicios públicos. También plantea que los gobiernos pueden desempeñar un papel importante como usuarios de nuevas tecnologías y como impulsores de la recapacitación laboral.
La proyección de 4.5% para El Salvador en 2026 fue destacada por el presidente Nayib Bukele en una publicación en X, en la que señaló que el país sería la tercera economía con mayor crecimiento de Latinoamérica y la cuarta al considerar Latinoamérica y el Caribe. Para 2027, el Banco Mundial prevé que el crecimiento salvadoreño se modere a 3.9%, aunque se mantendría por encima del promedio regional proyectado para 2026.
