
La sostenibilidad empresarial requiere que las compañías vayan más allá de los resultados financieros y tomen decisiones que permitan mantener su crecimiento a largo plazo, con responsabilidad social y ambiental. Este fue uno de los principales planteamientos del conversatorio “La resiliencia empresarial: liderar en un entorno de incertidumbre global”, desarrollado como parte de la Semana de la Sostenibilidad de FUNDEMAS, con la participación de Edwin Escobar, CEO de Grupo ARISTOS, y Gabriela Rivera, vicepresidenta de FOAM Industria, bajo la moderación de Tomás Regalado, presidente de FUNDEMAS.
Durante el encuentro, los empresarios compartieron sus experiencias sobre cómo incorporar la sostenibilidad en sus organizaciones y destacaron que este enfoque también está relacionado con la capacidad de las empresas para permanecer y desarrollarse de generación en generación. La conversación puso especial atención en la evolución del liderazgo empresarial y en la necesidad de combinar experiencia, innovación y nuevas perspectivas para mantener vigentes los negocios.

Gabriela Rivera explicó que FOAM Industria nació con una visión orientada hacia la sostenibilidad, ya que desde sus inicios su fundador impulsó el reciclaje de residuos plásticos, en un momento en que este tema todavía no tenía la relevancia que tiene actualmente. Como resultado de esa trayectoria, la empresa ha desarrollado diferentes líneas de negocio y actualmente cuenta con capacidad para reciclar hasta 30 millones de libras de plástico al año en El Salvador.
Para Rivera, la continuidad de una empresa familiar también depende de una adecuada transición entre generaciones. Señaló que la segunda generación debe reconocer y respetar la experiencia acumulada por quienes estuvieron antes, al mismo tiempo que aporta nuevas capacidades, perspectivas e innovación. En su caso, explicó que se incorporó a la empresa hace 12 años y que el proceso se ha basado en encontrar y fortalecer el legado construido por la primera generación.
La empresaria también destacó el valor de combinar diferentes generaciones dentro de las organizaciones. La experiencia aporta conocimiento y respaldo, mientras que las nuevas generaciones pueden contribuir con innovación y nuevas formas de hacer las cosas. Esta combinación, dijo, permite que las empresas se adapten a los cambios sin perder los principios sobre los que fueron construidas.

Por su parte, Edwin Escobar explicó que su experiencia dentro de Grupo ARISTOS se ha caracterizado por identificar espacios en los que puede aportar, tomar decisiones y desarrollar nuevas oportunidades. El grupo cuenta con unidades vinculadas a los sectores inmobiliario, industrial, energía renovable, tecnología, centros de datos e inversiones. Su visión empresarial está orientada a desarrollar infraestructura esencial que el país necesita y, al mismo tiempo, generar inversión y empleo.
Escobar también relató que en 2018 la empresa comenzó una instalación masiva de paneles solares, a partir de la necesidad de atender aspectos relacionados con el costo y la calidad de la energía. El proyecto se convirtió en parte de una estrategia para reducir la huella ambiental del grupo y avanzar hacia una mayor generación de energía renovable. Según explicó, inicialmente se estableció una meta de cinco años para generar mediante estas instalaciones toda la energía que demanda anualmente el grupo empresarial, objetivo que aseguró haber alcanzado en 2023.

Uno de los puntos centrales del conversatorio fue la necesidad de encontrar un equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental. Escobar señaló que concentrarse únicamente en una de ellas puede generar efectos negativos sobre las otras, por lo que las empresas deben aprender a tomar decisiones considerando los distintos impactos de sus operaciones. Bajo esta visión, la sostenibilidad no se plantea como un elemento separado del negocio, sino como parte de la manera en que se toman decisiones.
La conversación también abordó el papel de los líderes en la construcción de culturas empresariales sostenibles. Rivera destacó la importancia de la integridad, la responsabilidad compartida y la formación de equipos, mientras que Escobar resaltó la necesidad de dar espacio a los colaboradores para aportar, desarrollarse y dejar su propia huella dentro de las organizaciones. Ambos planteamientos apuntan a que la sostenibilidad empresarial también depende de las personas que forman parte de las compañías.

En el caso de Rivera, otro de los aspectos señalados fue la importancia de impulsar el desarrollo de mujeres dentro de las empresas y acompañarlas en su crecimiento profesional. La formación de equipos y el desarrollo del talento fueron presentados como elementos necesarios para que las organizaciones puedan sostener sus resultados y enfrentar nuevos desafíos.
El conversatorio concluyó con un llamado a entender que el liderazgo empresarial está evolucionando desde modelos centrados principalmente en cumplir metas de corto plazo hacia una visión que busca garantizar la permanencia y competitividad de las compañías en el tiempo. En ese proceso, la innovación, la continuidad generacional, el desarrollo de las personas y el equilibrio entre resultados económicos, sociales y ambientales se convierten en elementos fundamentales para construir empresas más resilientes y sostenibles.
