
La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó con 57 votos la autorización para que el Gobierno suscriba un préstamo de hasta US$150 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica, destinado a financiar la segunda fase del Programa de Construcción de Infraestructura y Rescate de Escenarios Deportivos (PRODEPORTE II).
Este financiamiento permitirá continuar con la modernización de espacios deportivos a nivel nacional, bajo la ejecución del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador. El objetivo principal es garantizar instalaciones más seguras, inclusivas, sostenibles y con estándares internacionales, beneficiando tanto a atletas como a estudiantes y comunidades.
La segunda fase del programa contempla la intervención de 13 escenarios deportivos, con énfasis en estadios de primera división y polideportivos ubicados en distintos departamentos del país. Entre las zonas beneficiadas se encuentran San Miguel, Santa Ana, Usulután, San Vicente, Morazán, La Unión, La Paz, Chalatenango y Cabañas.

En San Miguel, se prevé la remodelación del estadio Juan Francisco Barraza, el Complejo Deportivo del INDES y el Polideportivo Chapeltique. En Santa Ana, las obras incluirán el estadio Óscar Alberto Quiteño, la cancha de baloncesto 20-30 y el gimnasio David Vega Mojica. Asimismo, en Usulután y San Vicente se intervendrán los complejos deportivos administrados por el INDES.
Otros proyectos contemplan mejoras en el estadio Luis Amílcar Moreno, en Morazán; el estadio Dr. Ramón Flores Berríos, en La Unión; el estadio Antonio Toledo Valle, en La Paz; el estadio José Gregorio Martínez, en Chalatenango; y el estadio El Moidán, en Cabañas.
De acuerdo con autoridades y legisladores, esta iniciativa busca transformar la infraestructura deportiva del país, especialmente en el interior, donde históricamente muchos recintos han presentado deterioro. El diputado Óscar Robles señaló que estas inversiones permitirán mejorar las condiciones para el desarrollo deportivo y brindar espacios adecuados a las nuevas generaciones.

En la misma línea, el legislador Walter Coto destacó que este tipo de proyectos forman parte de una estrategia más amplia de inversión pública orientada a fortalecer áreas clave como el deporte, la educación y la infraestructura comunitaria.
El préstamo aprobado tendrá un plazo de 20 años, con cuatro años de gracia a partir del primer desembolso, y será cancelado mediante cuotas semestrales. Con este financiamiento, el país busca consolidar un sistema deportivo más moderno y accesible, que contribuya al desarrollo social y a la promoción de estilos de vida saludables.
