
El costo de la canasta básica alimentaria en El Salvador registró un incremento interanual en enero de 2026, tanto en el sector urbano como en el rural, reflejando una presión sostenida sobre el gasto de los hogares.
De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR), la canasta básica urbana pasó de US$246.64 en enero de 2025 a US$250.82 en enero de 2026, lo que representa un aumento aproximado de US$4.18, equivalente a un alza cercana al 1.7% interanual.
En el área rural, el costo también mostró variación al pasar de US$179.96 en enero de 2025 a US$183.27 en enero de 2026, es decir, un incremento de US$3.31, equivalente a aproximadamente 1.8 % más en comparación con el mismo mes del año anterior.

El comportamiento al alza se atribuye principalmente a variaciones en los precios de productos como granos básicos, lácteos, carnes y hortalizas, que tienen un peso significativo dentro de la estructura de consumo de las familias salvadoreñas.
Desde una perspectiva económica, el aumento interanual implica una mayor presión sobre el ingreso disponible de los hogares, especialmente en aquellos sectores donde el salario mínimo se mantiene sin ajustes recientes. Si bien los incrementos no son abruptos, reflejan una tendencia que incide directamente en el poder adquisitivo.

Analistas señalan que factores como costos logísticos, condiciones climáticas y precios internacionales de alimentos continúan influyendo en la dinámica de los productos de primera necesidad.
El seguimiento de la canasta básica es uno de los principales indicadores para medir la inflación alimentaria y evaluar el impacto del costo de vida en la población.
