
Al mes de diciembre de 2025, El Salvador registró una depreciación real de 1.73% en el Índice de Tipo de Cambio Efectivo Real (ITCER) bilateral con Estados Unidos, un indicador que mide la competitividad del país frente a su principal socio comercial. Los datos fueron brindados por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA) y reflejan una pérdida moderada de competitividad real asociada, principalmente, a diferencias inflacionarias entre ambos países.
El ITCER no mide un tipo de cambio nominal (ya que El Salvador utiliza el dólar estadounidense), sino el efecto combinado de la inflación interna frente a la de Estados Unidos. En este contexto, una depreciación real implica que los bienes y servicios producidos en el país se abarataron en términos relativos frente a los estadounidenses, lo que puede favorecer las exportaciones, aunque también encarece las importaciones.
Evolución reciente del indicador
De acuerdo con la SECMCA, el comportamiento del ITCER entre 2020 y 2025 ha sido variable. Tras varios años de apreciaciones reales (especialmente en 2023 y 2024), el resultado de 2025 representa una reversión parcial de esa tendencia. La depreciación de 1.73% reduce parte de las ganancias acumuladas de competitividad observadas en años previos, sin implicar un cambio abrupto o desordenado.

¿Qué explica la depreciación?
En un país dolarizado, los movimientos del ITCER responden principalmente a la inflación. Durante 2025, la inflación en El Salvador fue mayor que la registrada en Estados Unidos, lo que erosionó la competitividad real. A esto se sumaron factores como un menor dinamismo en algunos rubros exportadores (entre ellos textiles y café) y una recuperación económica desigual tras la pandemia.
Efectos sobre la economía
La depreciación real del 1.73% tiene impactos mixtos. Por un lado, mejora la posición de las exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos, ya que productos como café, azúcar y manufacturas se vuelven relativamente más competitivos en precio. También favorece al turismo receptivo, al hacer más atractivo el destino para visitantes estadounidenses.
Por otro lado, implica mayores costos reales de importación. Bienes esenciales como combustibles, maquinaria e insumos productivos tienden a encarecerse, lo que puede presionar los costos de producción y el gasto de los hogares, especialmente en alimentos y bienes de consumo.

Contexto regional
El comportamiento de El Salvador no es aislado. Según la SECMCA, varios países de la región registraron depreciaciones reales similares frente a Estados Unidos al cierre de 2025, entre ellos Costa Rica (1.64%), Guatemala (1.65%), Honduras (1.85%), Nicaragua (0.01%) y República Dominicana (1.89%), lo que sugiere un ajuste regional vinculado a diferenciales inflacionarios con la economía estadounidense.
En conjunto, la depreciación real del 1.73% coloca a El Salvador en una posición alineada con sus vecinos centroamericanos, con efectos que, si bien presentan retos en costos e inflación, también abren oportunidades para fortalecer su desempeño exportador.
