
La recaudación fiscal del Gobierno Central cerró 2025 con un aumento de 8.5% respecto al año anterior, según datos proporcionados por la Dirección General de Tesorería del Ministerio de Hacienda. Este incremento se traduce en US$647.9 millones de dólares adicionales, impulsado principalmente por los ingresos tributarios, especialmente el IVA, el Impuesto sobre la Renta y los derechos arancelarios a la importación.
Los ingresos corrientes y contribuciones totales pasaron de US$7,650.4 millones en 2024 a US$8,298.3 millones en 2025, quedando ligeramente por debajo del presupuesto aprobado de US$8,319.8 millones, con una diferencia de apenas US$21.5 millones (-0.3%).
Impuestos tributarios: motor central del crecimiento
Los ingresos tributarios y contribuciones aumentaron de US$7,369.1 millones a US$7,986.1 millones, un incremento de US$617.0 millones (8.4%), superando en US$255.9 millones (3.3%) lo previsto en el presupuesto. Dentro de este grupo, los pilares del crecimiento fueron:
IVA: pasó de US$3,500.9 millones a US$3,817.6 millones, con un alza de US$316.7 millones (9.0%), superando la meta presupuestaria en US$100.5 millones (2.7%). Este aumento reflejó tanto el consumo interno como la actividad de comercio exterior, con declaraciones internas subiendo de US$1,616.8 a US$1,732.8 millones (7.2%) y el IVA sobre importaciones alcanzando US$2,084.8 millones (10.6%), superando la meta en US$87.3 millones (4.4%).

Impuesto sobre la Renta: creció de US$3,102.8 a US$3,328.3 millones, sumando US$225.5 millones adicionales (7.3%), y superando el presupuesto en US$113.9 millones (3.5%). El aumento se explicó por mayores declaraciones, retenciones y pagos a cuenta, que reflejan un cumplimiento tributario más sólido y una base de contribuyentes estable. Las declaraciones pasaron de US$877.7 a US$965.3 millones (10%), las retenciones de US$1,481.1 a US$1,567.4 millones (5.8%), y el pago a cuenta de US$744.0 a US$795.5 millones (6.9%).
Derechos arancelarios a la importación: registraron un incremento de US$340.7 a US$383.0 millones (12.4%), alineándose prácticamente con la meta presupuestaria de US$381.4 millones.
Otros ingresos que fortalecen la recaudación
El crecimiento de la recaudación también se apoyó en otros impuestos y contribuciones especiales. Los “Otros impuestos y gravámenes diversos” subieron de US$109.3 a US$128.6 millones (17.7%), superando el presupuesto en 16 millones (14.2%), destacando las transferencias de bienes raíces (26.2% más) y el ad-valorem sobre primas de seguros (13.7% más).

En contribuciones especiales, los ingresos aumentaron de US$79.5 a US$83.5 millones (5.0%), con incrementos en transporte público (7.0%) y azúcar extraída (79.0%), mientras que los ingresos no tributarios pasaron de US$281.3 a US$312.3 millones (11.0%), pese a quedar por debajo del presupuesto previsto en US$277.4 millones (-47.0%), debido a mayores ingresos financieros y transferencias corrientes.
El crecimiento de 8.5% en la recaudación fiscal no se debe a un solo impuesto, sino al comportamiento conjunto de los principales tributos, la actividad económica formal reflejada en el IVA, el cumplimiento en el Impuesto sobre la Renta, el fortalecimiento de gravámenes de comercio exterior y patrimonio, y los aportes de contribuciones especiales e ingresos no tributarios. En total, la caja fiscal del Gobierno Central se robusteció, alcanzando US$8,298.3 millones de dólares, reflejando mayor dinamismo económico y eficiencia en la recaudación.
