
El sector textil y de confección, que representa cerca del 32% de las exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos, se perfila como el principal beneficiado del reciente acuerdo comercial que elimina el arancel del 10% a la mayoría de productos nacionales que ingresan a ese mercado. La medida fortalece la competitividad de la industria, reduce costos de exportación y mejora las condiciones para el crecimiento del empleo y la inversión en uno de los rubros más estratégicos de la economía salvadoreña.
Además del sector textil y de confección, el acuerdo también beneficiará a productos agrícolas como el café y a bienes de manufactura, ampliando las oportunidades para diversos rubros productivos. No obstante, el peso del sector textil en las exportaciones hacia Estados Unidos convierte a esta industria en la más favorecida, al mejorar su capacidad de competir en precios y ampliar su acceso a uno de los principales mercados del país.

El acuerdo fue destacado por la ministra de Economía, María Luisa Hayem, quien subrayó que esta decisión es resultado del trabajo del Estado para impulsar la economía nacional mediante acciones concretas y el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas con socios estratégicos. Según explicó, el convenio permite que la mayoría de exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos ya no paguen el arancel del 10% que se venía aplicando en los últimos meses.
La funcionaria resaltó que El Salvador fue el primer país de la región en firmar este acuerdo comercial recíproco, lo que coloca al país en una posición de ventaja frente a otros mercados y refuerza su papel como socio confiable para el comercio internacional. Este avance, señaló, tendrá impactos positivos directos en la industria nacional y en el fortalecimiento del sector empresarial.

La ministra Hayem indicó que se trata de un acuerdo de beneficio mutuo, que no solo fortalece la competitividad salvadoreña, sino que también respalda los esfuerzos de facilitación del comercio exterior impulsados por el Gobierno, contribuyendo a una economía más dinámica y abierta.
Este logro fue posible gracias a las relaciones de cooperación y trabajo conjunto entre el Gobierno salvadoreño y la administración del presidente Donald Trump en Estados Unidos. Con esta alianza, El Salvador se convierte en el primer país del hemisferio occidental en concretar un acuerdo de esta magnitud, marcando un nuevo paso en la estrategia de crecimiento económico y posicionamiento regional del país.
