
Construir una carrera sólida, abrirse paso en un entorno competitivo, generar oportunidades para otros y demostrar que las mujeres pueden alcanzar sus metas son parte de la visión que impulsa a la abogada María Renee Rebollo, quien ha desarrollado su trayectoria profesional bajo una premisa clara: crecer, sentirse exitosa y convertir ese crecimiento en oportunidades.
Su trayectoria en el ámbito jurídico y su experiencia como madre reflejan el esfuerzo diario de quienes asumen múltiples responsabilidades sin renunciar a sus metas.
Rebollo inició su camino en el mundo del Derecho a una edad temprana, al incorporarse a la Corte Suprema de Justicia a los 18 años. Esta oportunidad le permitió adquirir experiencia desde el inicio de su carrera, consolidando una base sólida que luego complementó con su paso por la Fiscalía General de la República y una experiencia en un proyecto vinculado a la Organización de Estados Americanos. Posteriormente, en abril de 2021, dio un paso clave al fundar su propio despacho jurídico, enfocado en el área corporativa.

A lo largo de su carrera, ha trabajado de cerca con empresas, brindando asesoría legal y acompañando su crecimiento. Este enfoque le ha permitido no solo consolidar su oficina, sino también generar empleo, uno de los logros que más valora. Para la abogada, el hecho de que varias familias dependan directamente de su trabajo representa una gran responsabilidad, especialmente al momento de garantizar estabilidad para su equipo.
Uno de los principales retos que ha enfrentado en su trayectoria ha sido comprender que, además de ofrecer servicios legales, también es necesario desarrollar habilidades para fortalecer su cartera de clientes y mantener un crecimiento constante. En ese proceso, el liderazgo y la capacidad de delegar han sido claves para el desarrollo de su despacho.

Sin embargo, más allá de su faceta profesional, Rebollo también desempeña un rol fundamental como madre. Reconoce que equilibrar ambas responsabilidades no es una tarea sencilla, pero ha encontrado formas de mantenerse presente en la vida de su hija. Con el apoyo de una niñera, logra organizar su tiempo para asistir a actividades escolares, eventos deportivos y momentos importantes, demostrando que, aunque su agenda es exigente, prioriza compartir con su familia.
Desde participar en actividades escolares hasta organizar espacios de convivencia con las amistades de su hija, la abogada busca fortalecer ese vínculo, aun en medio de sus compromisos laborales. Aunque admite que no siempre puede estar presente como quisiera, procura aprovechar cada momento disponible para acompañarla.

Uno de los mayores desafíos que ha enfrentado en este equilibrio ha sido aceptar que no siempre podrá estar en todo, pero también ha convertido esa realidad en una enseñanza para su hija: demostrarle que las mujeres pueden alcanzar sus metas con esfuerzo y determinación, independientemente de las circunstancias.
En su experiencia, la organización del tiempo ha sido una de las herramientas más importantes para lograr ese balance. Esta habilidad, que ha fortalecido a partir de la maternidad, también se ha convertido en un elemento clave en su desempeño profesional.

Rebollo envía un mensaje claro a otras mujeres que buscan desarrollarse sin descuidar su familia: aunque existen sacrificios, es posible avanzar si se mantiene el enfoque en los objetivos. Recuerda que los momentos más difíciles forman parte del proceso y que, con el tiempo, los esfuerzos rinden frutos.
