El Salvador cerró el 2024 con una economía en crecimiento y una inflación controlada, según el Balance Preliminar de la Economía Regional publicado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA). El informe destaca que la inflación en la región se redujo hasta 2.22%, casi un punto porcentual menos que en el mismo período del año anterior, consolidando una tendencia de estabilidad de precios que favorece a los consumidores.
El país experimentó un crecimiento económico estimado entre 2.5% y 3.0%, impulsado por sectores clave como la industria manufacturera, el comercio y los servicios. Aunque esta expansión es inferior a la de otras economías de la región, refleja la resiliencia de El Salvador ante un entorno financiero internacional retador.

A nivel regional, el déficit comercial alcanzó los US$58,804 millones, lo que representa un aumento del 5.3% en comparación con 2023. Este incremento responde al mayor dinamismo en las importaciones de bienes de consumo y materias primas, reflejando una mayor actividad económica y demanda interna.
Pese a las condiciones económicas globales, las finanzas públicas en El Salvador se mantuvieron estables gracias a una política fiscal cautelosa. La recaudación tributaria mostró un comportamiento positivo, permitiendo al gobierno mantener el control del gasto sin comprometer sus compromisos financieros.

El informe también resalta que la economía de República Dominicana lideró el crecimiento regional con un 5.0%, seguida de Costa Rica (4.3%) y Guatemala (3.7%). Aunque El Salvador no figura entre las economías con mayor expansión, su crecimiento constante refuerza la confianza en su estabilidad macroeconómica.
Los expertos señalan que, para 2025, el país podría continuar en una senda de crecimiento moderado si mantiene sus niveles de inversión y consumo interno. La baja inflación y una política fiscal prudente son elementos clave para sostener el buen desempeño económico en los próximos meses.