
Las acciones de Apple registraron una fuerte caída este martes, afectadas por preocupaciones sobre retrasos en el desarrollo de su primer iPhone plegable y señales de desaceleración en el crecimiento de los ingresos de su App Store. El desempeño negativo convirtió al valor en uno de los más rezagados dentro del índice Dow Jones Industrial Average durante la jornada.
Uno de los principales factores que presionó a la baja a la compañía fue un informe que reveló dificultades técnicas en la fase de pruebas de su esperado dispositivo plegable. Según la publicación especializada Nikkei Asia, Apple ha enfrentado más problemas de ingeniería de los previstos durante las pruebas iniciales, lo que podría retrasar la producción en masa y el lanzamiento del equipo por varios meses.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, la compañía necesitaría más tiempo para realizar ajustes técnicos y resolver fallas detectadas en esta etapa. Incluso, algunos proveedores de componentes ya habrían sido notificados sobre posibles cambios en el calendario de producción. Este escenario complica los planes de Apple, que anteriormente apuntaba a lanzar su iPhone plegable en la segunda mitad de 2026.

A esta situación se suma la presión proveniente del segmento de servicios, particularmente la App Store. Analistas han advertido que el crecimiento de los ingresos en esta área muestra señales de desaceleración. El analista David Vogt, de UBS, estimó que el crecimiento de la App Store fue de aproximadamente 7% en el trimestre de marzo de 2026, una cifra moderada si se compara con el ritmo esperado para los servicios digitales de la compañía.
En la misma línea, el analista Amit Daryanani, de Evercore ISI, destacó que el segmento de videojuegos (que representa cerca del 44% de los ingresos de la App Store) volvió a mostrar debilidad durante marzo, tras una leve recuperación a inicios del trimestre. En conjunto, los ingresos de la tienda digital estarían creciendo alrededor de 7% interanual, por debajo del rango de 13% a 14% que Apple proyecta para su división de servicios.
Pese a este panorama, algunas firmas mantienen perspectivas positivas a mediano plazo. Evercore ISI, por ejemplo, sostiene que otras áreas como Apple Pay, iCloud y los ingresos por licencias podrían compensar la desaceleración en la App Store y sostener el crecimiento general del negocio.

El contexto general también ha influido en el comportamiento de la acción. En lo que va del año, los títulos de Apple acumulan una caída cercana al 7%, mostrando un desempeño inferior al del S&P 500. Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran las dudas sobre la capacidad de la empresa para monetizar rápidamente sus avances en inteligencia artificial, así como la creciente competencia en mercados clave como China.
No obstante, algunos indicadores ofrecen señales mixtas. Encuestas recientes de UBS reflejan un aumento en la intención de compra de iPhone en distintas regiones, incluyendo un incremento significativo en China. Sin embargo, los desafíos a corto plazo, como los retrasos en nuevos productos y la desaceleración en servicios, continúan generando incertidumbre entre los inversionistas.
En este escenario, el mercado se mantiene atento a los próximos movimientos de Apple, especialmente en lo relacionado con el desarrollo de nuevas tecnologías y su capacidad para sostener el crecimiento en un entorno cada vez más competitivo.
