
Una inversión aproximada de US$55 millones dará vida al nuevo Mercado Municipal de Santa Ana, un proyecto de gran escala impulsado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) con el acompañamiento del Banco Mundial. La obra busca transformar el comercio en el occidente del país y mejorar las condiciones para comerciantes y usuarios.
El ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez Herrera, junto a la gerente de país del Banco Mundial para El Salvador, Carine Clert, colocó la primera piedra del proyecto, que ya cuenta con orden de inicio.
Infraestructura moderna y de gran capacidad
El nuevo mercado tendrá una extensión de 31,293 metros cuadrados y estará compuesto por dos edificios independientes de tres niveles cada uno. Ambas estructuras estarán conectadas por una pasarela peatonal y separadas por un área recreativa que también funcionará como espacio de circulación para los visitantes.
La infraestructura albergará 2,383 locales comerciales, lo que permitirá reordenar y modernizar la actividad económica en la zona. Según el titular del MOP, el diseño responde a soluciones integrales que buscan garantizar mejores condiciones para los usuarios, comerciantes y sus familias.

Obras estructurales y sostenibilidad
El proyecto contempla trabajos de terracería, construcción de columnas, vigas, losas, paredes y divisiones internas. Además, se incorporarán paneles solares para promover el ahorro energético y reducir el impacto ambiental.
También se implementarán soluciones basadas en la naturaleza, incluyendo la incorporación de vegetación y sistemas para el control de inundaciones, con el objetivo de hacer la infraestructura más resiliente y sostenible.
El mercado contará con áreas especializadas, como espacios integrales para la atención de la primera infancia y zonas adecuadas para madres con bebés, ampliando su enfoque más allá del comercio tradicional.

Impacto en la población
Se estima que el nuevo Mercado Municipal beneficiará a 497,000 familias de Santa Ana Centro, Santa Ana Este y Santa Ana Oeste. La obra no solo mejorará las condiciones de venta y compra, sino que también dinamizará la economía del occidente del país.
Durante el acto oficial, la representante del Banco Mundial destacó el respaldo de la institución a la visión de desarrollo impulsada por el Gobierno salvadoreño, reafirmando su compromiso con proyectos que fortalecen la infraestructura pública y promueven crecimiento económico.
Con esta inversión de US$55 millones, Santa Ana contará con una infraestructura moderna, funcional y sostenible que marcará un antes y un después en la organización del comercio local.
