
La música internacional despide a Neil Sedaka, figura esencial del primer rock and roll y uno de los compositores más prolíficos del pop del siglo XX, quien falleció a los 86 años, según confirmó su familia a través de un comunicado difundido en redes sociales.
Sus allegados lo describieron como un artista extraordinario y un ser humano cercano, cuya partida deja un profundo vacío tanto en su entorno familiar como en la industria musical. Aunque no se revelaron de inmediato las causas del deceso, el anuncio generó reacciones de admiración y gratitud por parte de colegas y seguidores alrededor del mundo.
Un talento que nació en Brooklyn
Sedaka creció en el barrio de Brighton Beach, en Brooklyn, dentro de una familia trabajadora. Hijo de un taxista, mostró desde muy pequeño habilidades musicales que llamaron la atención de sus maestros. Gracias al esfuerzo de su madre, quien trabajó para comprarle un piano, inició una formación académica que lo llevó a estudiar en la prestigiosa Juilliard School.
Durante la adolescencia comenzó a componer canciones junto a su amigo y vecino Howard Greenfield. Esa sociedad creativa sería clave en su ascenso. A finales de los años cincuenta, ambos se integraron al famoso edificio Brill de Nueva York, centro neurálgico de compositores que definieron el sonido pop previo a la llamada Invasión Británica.
Éxitos que marcaron una época

Entre 1959 y 1962, Sedaka colocó una decena de canciones en el Top 10 de las listas estadounidenses. Temas como “Breaking Up Is Hard to Do”, “Calendar Girl”, “Happy Birthday Sweet Sixteen” y “Oh! Carol” capturaron el espíritu juvenil de la época con melodías pegadizas y letras románticas.
Su carrera discográfica comenzó oficialmente al firmar con RCA Victor, sello con el que lanzó sus primeros sencillos y consolidó su popularidad gracias a constantes apariciones televisivas y giras.
Sin embargo, a mediados de los años sesenta el panorama musical cambió radicalmente con la irrupción de The Beatles y el auge de nuevos sonidos. Como muchos artistas del estilo Brill Building, Sedaka vio disminuir su presencia en las listas durante más de una década.
El renacimiento en los años setenta
Lejos de retirarse, el cantante encontró una segunda oportunidad en la década de 1970. Su regreso estuvo impulsado por el respaldo de Elton John, quien lo incorporó a su sello discográfico y promovió su música en el mercado estadounidense.
El álbum Sedaka’s Back marcó el inicio de esta nueva etapa. Canciones como “Laughter in the Rain” y “Bad Blood” devolvieron al artista al primer lugar de popularidad. Incluso logró una hazaña poco común al llevar nuevamente al número uno “Breaking Up Is Hard to Do”, esta vez en versión balada, más de una década después de su lanzamiento original.
Además de sus propias interpretaciones, Sedaka escribió composiciones que alcanzaron éxito en voces de otros artistas. “Love Will Keep Us Together”, popularizada por Captain & Tennille, se convirtió en uno de los mayores éxitos de 1975 y obtuvo reconocimiento en la industria.

Reconocimientos y legado
A lo largo de su trayectoria, vendió millones de discos y fue incorporado al Salón de la Fama de los Compositores, reconocimiento que destacó su impacto como creador de melodías memorables. Aunque no ingresó al Salón de la Fama del Rock & Roll, su influencia es ampliamente reconocida por músicos de distintas generaciones.
Sedaka continuó ofreciendo conciertos hasta avanzada edad, manteniendo la energía y el registro vocal que lo caracterizaron desde joven. En entrevistas, solía afirmar que el escenario era su mayor fuente de felicidad, una “euforia natural” que nunca dejó de buscar.
Casado desde 1962 con Leba, fue padre de dos hijos y mantuvo una vida familiar estable paralela a su carrera artística. Su legado trasciende décadas y estilos, consolidándolo como una de las voces más representativas del pop clásico estadounidense.
Con su partida, el mundo despide a un compositor que supo reinventarse y permanecer vigente, demostrando que la pasión por la música puede desafiar el paso del tiempo.
