
El gigante británico de bienes de consumo Unilever anunció recientemente la fusión de su división de alimentos con el fabricante de especias McCormick & Company, en una operación que, según France 24, se posiciona como la segunda mayor transacción en la historia del sector alimentario.
De acuerdo con datos de France 24, la compañía, reconocida por marcas como Hellmann’s, explicó que separará su negocio de alimentos del resto de sus operaciones para luego unirlo con McCormick, propietario de la popular salsa picante Cholula. Esta decisión dará origen a un nuevo gigante de la industria, valorado en aproximadamente US$65,000 millones de dólares.
De acuerdo con los detalles del acuerdo, el negocio de alimentos de Unilever ha sido valorado en cerca de US$ 45,000 millones de dólares, mientras que McCormick alcanza los US$21,000 millones. Como parte de la operación, Unilever y sus accionistas mantendrán una participación del 65% en la nueva compañía combinada y recibirán además US$15,700 millones de dólares en efectivo.
Un cambio estratégico clave
Esta transacción representa un giro histórico para Unilever, cuyos orígenes en el sector alimentario se remontan a 1860 con la producción de mantequilla. Con el paso del tiempo, la empresa se consolidó como uno de los mayores actores globales en alimentos envasados, solo por detrás de la suiza Nestlé.

Actualmente, su división de alimentos incluye marcas ampliamente reconocidas como Knorr y Hellmann’s, y aporta cerca de una cuarta parte de los ingresos totales del grupo. Sin embargo, el segmento enfrenta desafíos importantes debido a cambios en las preferencias de los consumidores, que se inclinan cada vez más por productos menos procesados.
A esto se suma el impacto del auge de medicamentos para la pérdida de peso, que está modificando los hábitos de consumo, así como un crecimiento más lento en comparación con otras divisiones de la empresa, como cuidado personal, belleza y productos para el hogar. En 2025, el negocio de alimentos creció apenas un 2.5%, muy por debajo de las expectativas de la compañía.
Expansión y oportunidades globales
Por su parte, McCormick (conocida por su línea de especias de tapa roja) es una empresa valorada en unos US$15,000 millones de dólares. La integración con las marcas de Unilever fortalecerá significativamente su portafolio y ampliará su alcance global.
Según las compañías, la operación permitirá potenciar la presencia en mercados de alto crecimiento como América Latina y Asia, donde Unilever ya cuenta con una sólida infraestructura y posicionamiento.

El conglomerado resultante combinará un amplio abanico de productos de consumo, desde alimentos y condimentos hasta artículos de uso diario, en un movimiento que busca adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado y mejorar la competitividad a largo plazo.
Próximos pasos
Se espera que la transacción se concrete a mediados de 2027, una vez obtenga la aprobación de los accionistas y de los organismos reguladores correspondientes.
Con esta decisión, Unilever inicia una nueva etapa en su historia, al separar su área de alimentos para enfocarse mejor en sus otras líneas de negocio, mientras apuesta por una reconfiguración estratégica alineada con las nuevas tendencias del consumo global.
