
La compañía Contemporary Amperex Technology Co., Limited (CATL) presentó su batería Shenxing de tercera generación, una nueva tecnología de fosfato de hierro y litio (LFP) que promete reducir de forma drástica los tiempos de carga para vehículos eléctricos, en un avance que podría marcar un nuevo punto de referencia en la industria.
El anuncio fue realizado durante el Super Tech Day 2026, celebrado en Pekín, donde la empresa dio a conocer especificaciones que colocan a esta batería entre las más rápidas anunciadas hasta ahora.
Según CATL, la nueva batería puede cargarse del 10% al 80% en 3 minutos y 44 segundos, mientras que puede pasar del 10% al 98% en 6 minutos y 27 segundos. Además, del 10% al 35% requiere apenas un minuto, cifras que representan un salto significativo frente a tecnologías actuales.
La compañía también destacó que la batería mantiene desempeño incluso en condiciones extremas, señalando que a -30 grados Celsius puede alcanzar el 98% de carga en nueve minutos, un dato relevante para mercados con climas fríos donde la eficiencia de las baterías suele verse afectada.
Otro punto resaltado por la empresa es que la batería conservaría más del 90% de su estado de salud tras 1,000 ciclos de carga rápida, un aspecto importante para evaluar durabilidad y vida útil.

La presentación refleja una evolución acelerada en la línea Shenxing. La primera generación fue lanzada en 2023 como la primera batería LFP de supercarga 4C, mientras que la segunda generación, presentada en 2025, elevó la autonomía y velocidad de carga.
Ahora, con esta tercera generación, CATL plantea un nuevo salto tecnológico que, según lo presentado, reduce aproximadamente a la mitad ciertos tiempos de referencia frente a la generación anterior.
El anuncio también ocurre en medio de una competencia creciente entre fabricantes de baterías, especialmente frente a BYD, uno de sus principales rivales, cuya Blade Battery 2.0 ha sido uno de los referentes en el sector.
La carrera por desarrollar baterías con cargas más rápidas se ha convertido en un eje clave para la industria de vehículos eléctricos, ya que reducir tiempos de recarga es visto como uno de los factores que puede acelerar aún más la adopción masiva de estos automóviles.
Además de la velocidad, la competencia también se centra en autonomía, seguridad, durabilidad y eficiencia, áreas donde los fabricantes buscan diferenciarse.
El anuncio llega en un momento en que CATL mantiene una posición dominante en el mercado. Según datos citados en los reportes, la empresa superó el 50% de cuota de producción de baterías en el mercado chino durante el primer trimestre de 2026, mientras conserva una fuerte participación a nivel global.

Junto con BYD, ambas compañías concentran más de la mitad del mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos, reflejando el peso de los fabricantes chinos en este sector estratégico.
Al mismo tiempo, nuevos competidores también buscan posicionarse. Empresas como Sunwoda han presentado avances en baterías de carga ultrarrápida, mostrando que la competencia tecnológica continúa intensificándose.
Más allá de los tiempos anunciados, el desarrollo de CATL apunta a uno de los grandes desafíos del vehículo eléctrico: reducir la llamada “ansiedad de carga”, es decir, la preocupación por los tiempos necesarios para recargar.
Si estas capacidades se trasladan de forma efectiva a modelos comerciales, tecnologías como Shenxing podrían tener impacto directo en la experiencia de los usuarios y en la evolución del mercado global de movilidad eléctrica.
