
En un hecho considerado histórico por expertos legales, jurados en Nuevo México y California emitieron fallos consecutivos contra las tecnológicas Meta y Alphabet, marcando un punto de inflexión en la responsabilidad de las plataformas digitales.
Según información publicada por Reuters, ambos veredictos son los primeros en los que jurados responsabilizan directamente a empresas de redes sociales por daños relacionados con el diseño de sus productos, especialmente por su carácter adictivo.
El primer fallo se produjo el 24 de marzo en Santa Fe, donde un jurado declaró a Meta culpable de violar leyes de protección al consumidor. La compañía fue sancionada con 375 millones de dólares por engañar a los usuarios sobre la seguridad de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp, además de permitir situaciones vinculadas a la explotación infantil. El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, calificó la decisión como un avance importante para la protección de menores y familias. El proceso judicial continuará en una segunda fase prevista para mayo, donde se evaluarán posibles cambios obligatorios en las plataformas.

Al día siguiente, un jurado en Los Ángeles emitió otro veredicto relevante al declarar responsables a Meta y a Google en un caso relacionado con adicción a redes sociales. La demanda fue presentada por una joven de 20 años, quien argumentó haber desarrollado dependencia a Instagram y YouTube desde la infancia. El jurado concluyó que ambas plataformas tenían un diseño defectuoso y no advirtieron sobre sus efectos adictivos, otorgando 6 millones de dólares en compensaciones. Meta fue considerada responsable del 70% de los daños. Este caso forma parte de unas 2,000 demandas similares pendientes en tribunales de California.
Más allá de las cifras económicas, especialistas destacan que el impacto principal de estos fallos radica en el precedente legal que establecen. Tradicionalmente, las plataformas tecnológicas han estado protegidas por la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que limita su responsabilidad sobre el contenido generado por usuarios. Sin embargo, en estos casos, los demandantes lograron enfocar el problema en el diseño de los algoritmos y sistemas de las plataformas, argumentando que los daños eran consecuencias previsibles de estrategias orientadas a maximizar la interacción.
El experto en derecho de medios Matthias C. Kettemann señaló que estos fallos representan “el comienzo de una revolución legal”, al abrir la puerta a nuevas formas de responsabilizar a las empresas tecnológicas por el impacto de sus productos.

Tanto Meta como Google han anunciado que apelarán las decisiones, lo que anticipa un proceso legal prolongado.
El impacto de estos veredictos ya trasciende las fronteras de Estados Unidos. En Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó una nueva aplicación de verificación de edad digital. Esta herramienta permitirá a los usuarios demostrar su edad sin compartir información personal con las plataformas, reforzando la protección de menores en línea.
La iniciativa se enmarca en la aplicación de la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea y responde al creciente debate sobre la necesidad de regular el acceso de menores a redes sociales. Con estos desarrollos, tanto en Estados Unidos como en Europa, se perfila un escenario más exigente para las grandes tecnológicas, con mayores niveles de supervisión y responsabilidad sobre el diseño y funcionamiento de sus plataformas.
