
La decisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de excluir a El Salvador de su lista corta de países observados en materia laboral fue recibida con satisfacción por diversas gremiales empresariales, que consideran la medida un reconocimiento a los avances alcanzados en el país y una señal positiva para la inversión y el comercio.
La Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT) afirmó que este resultado refleja mejoras en las condiciones laborales, el diálogo social y el respeto a los derechos de los trabajadores. Además, destacó que la decisión fortalece la imagen internacional del país y contribuye a generar mayor confianza entre inversionistas nacionales y extranjeros.
La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) calificó la noticia como un hito histórico y señaló que evidencia la capacidad de consenso entre los sectores laboral, empresarial y gubernamental. Según la gremial, la medida abre nuevas oportunidades para atraer inversiones, fortalecer la seguridad jurídica e impulsar las exportaciones.

Por su parte, la Cámara Americana de Comercio de El Salvador (AmCham) indicó que la salida de la lista es resultado del esfuerzo conjunto de los diferentes sectores del país y consideró que favorecerá la llegada de inversión extranjera y el crecimiento de las exportaciones.
La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) sostuvo que la decisión mejora la percepción de riesgo país y fortalece la credibilidad de El Salvador ante inversionistas y organismos internacionales. A su juicio, este reconocimiento puede contribuir a la generación de empleo y al aumento de la competitividad.
Asimismo, la Asociación Azucarera de El Salvador destacó que el cumplimiento de estándares laborales internacionales fortalece la confianza de los mercados y crea mejores condiciones para los sectores exportadores. La gremial señaló que este logro es resultado del trabajo coordinado entre trabajadores, empresas y Gobierno.

En la misma línea, la Asociación Salvadoreña de Industriales de la Leche (ASILECHE) valoró la decisión de la OIT como un reconocimiento a los avances en materia laboral y de diálogo social, resaltando que contribuye a un entorno favorable para la inversión, el empleo y el desarrollo económico.
Las distintas organizaciones coincidieron en que la salida de El Salvador de la lista corta de la OIT fortalece la imagen del país, mejora su competitividad y representa una oportunidad para seguir impulsando la atracción de inversiones y el crecimiento de las exportaciones.
