
Un total de 111 mujeres emprendedoras de 23 distritos del país culminaron este jueves el Diplomado Buenas Prácticas Ambientales para la MYPE, una iniciativa orientada a fortalecer sus capacidades para incorporar prácticas sostenibles en sus negocios y mejorar su competitividad.
La ceremonia de clausura contó con la participación del presidente de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), Paul Steiner, y el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando López, junto a representantes de la Unión Europea y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), instituciones que respaldan el proyecto.
El diplomado fue desarrollado como parte de un programa de apoyo al emprendimiento femenino y permitió que las participantes adquirieran conocimientos sobre uso eficiente de los recursos, aprovechamiento de materiales, compras sostenibles, cambio climático y aplicación de buenas prácticas ambientales en sus actividades productivas.
El coordinador general de la AECID en El Salvador, Fernando Rey, explicó que esta iniciativa forma parte de un proyecto más amplio de empoderamiento económico que busca mejorar las condiciones de vida de 5,600 mujeres en 23 distritos, mediante el fortalecimiento de sus capacidades y el acompañamiento para impulsar el crecimiento de sus negocios.

Por su parte, el presidente de CONAMYPE, Paul Steiner, destacó que la institución cuenta con especialistas que pueden asesorar a las micro y pequeñas empresas para implementar proyectos ambientales, independientemente del sector en el que operen.
«Todos los negocios generan algún tipo de impacto ambiental, por lo que es importante incorporar prácticas que permitan reducirlo y, al mismo tiempo, fortalecer la competitividad de las empresas», señaló.
El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, felicitó a las graduadas y afirmó que los conocimientos adquiridos contribuirán a hacer más productivos y eficientes sus emprendimientos, además de generar beneficios para sus comunidades.

Asimismo, destacó que el diplomado demuestra la importancia del trabajo conjunto entre instituciones públicas y organismos de cooperación internacional para promover un desarrollo económico más sostenible.
Durante la actividad, varias participantes compartieron su experiencia y coincidieron en que la formación les permitió comprender cómo incorporar acciones ambientales en sus negocios mediante el aprovechamiento de materiales, el uso responsable de los recursos y prácticas que favorecen tanto al medio ambiente como al crecimiento de sus emprendimientos.
Con este tipo de iniciativas, las instituciones participantes buscan fortalecer el desarrollo de las micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres, promoviendo modelos de negocio más sostenibles, resilientes y competitivos.
