
Los precios de referencia de los combustibles en El Salvador registrarán un incremento a partir del martes 4 de agosto. La gasolina superior y la gasolina regular aumentarán US$0.17 por galón, mientras que el diésel experimentará un alza de US$0.15 por galón, según informó la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM).
Los nuevos precios estarán vigentes del 4 al 17 de agosto de 2026 y aplicarán en todo el territorio nacional. En la zona central, la gasolina superior pasará a US$4.91 por galón, la regular a US$4.58 y el diésel a US$4.59. En las zonas occidental y oriental, la gasolina superior costará US$4.92, mientras que la regular y el diésel tendrán un precio de US$4.59 por galón.
La DGEHM explicó que este ajuste responde a una serie de factores internacionales que han presionado al alza los precios del petróleo y sus derivados en el mercado mundial.

Entre las principales causas se encuentran los ataques a buques petroleros perpetrados por los hutíes en el estrecho de Bab el-Mandeb, en el Mar Rojo, una ruta estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos. Esta situación ha generado incertidumbre en el suministro y un incremento en las cotizaciones del crudo.
Asimismo, la institución señaló que los ataques a la refinería de Jazan, en Arabia Saudita, han provocado inestabilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos, impactando directamente el comportamiento de los precios.
A ello se suma una fuerte disminución en las reservas de petróleo de Estados Unidos, factor que también ha impulsado el precio del petróleo y de sus derivados en los mercados internacionales.
De acuerdo con la DGEHM, los precios de referencia publicados ya incluyen los impuestos de ley, así como la Contribución para la Estabilización de las Tarifas del Servicio Público del Transporte Colectivo de Pasajeros (COTRANS) y el Fondo de Estabilización del Fomento Económico (FEFE).

La institución también informó que mantiene inspecciones permanentes en las estaciones de servicio para verificar que se despache la cantidad exacta de combustible y que este cumpla con las especificaciones técnicas de calidad establecidas.
Además, los inspectores realizan un monitoreo constante del mercado de comercialización de productos derivados del petróleo. En caso de detectar incumplimientos a la normativa, las empresas pueden ser sancionadas conforme a la ley, con el objetivo de proteger a los consumidores y garantizar que reciban un servicio adecuado al momento de abastecer sus vehículos.
