
Las vacaciones de las Fiestas Agostinas representan una de las temporadas de mayor movimiento comercial y turístico en El Salvador. Miles de personas realizan compras, reservan viajes, utilizan plataformas digitales y hacen pagos electrónicos, un escenario que también suele ser aprovechado por delincuentes para cometer diferentes tipos de estafas.
Los fraudes pueden presentarse tanto en internet como de forma presencial. Por ello, especialistas en seguridad digital y las propias instituciones financieras recomiendan extremar las precauciones para evitar pérdidas económicas y el robo de información personal.
Uno de los engaños más frecuentes durante esta época son las ofertas falsas de hospedaje, paquetes turísticos y excursiones. Los estafadores publican anuncios con precios muy por debajo del mercado para atraer a las víctimas y solicitan depósitos o pagos anticipados. Una vez recibido el dinero, desaparecen o bloquean toda comunicación.
Otra modalidad común consiste en la venta fraudulenta de entradas para conciertos, parques recreativos o eventos de temporada. En estos casos, los delincuentes ofrecen boletos inexistentes o ya utilizados, especialmente a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.

Las compras por internet también representan un riesgo cuando se realizan en páginas desconocidas o perfiles sin reputación. Algunos ciberdelincuentes crean sitios web que imitan comercios reconocidos para obtener los datos de tarjetas bancarias o cobrar por productos que nunca entregan.
Durante los días festivos también aumentan los intentos de phishing, una técnica mediante la cual los delincuentes envían correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces que aparentan provenir de bancos, empresas de paquetería o instituciones públicas. El objetivo es que la persona revele contraseñas, códigos de verificación o información financiera.
Asimismo, es importante desconfiar de llamadas telefónicas en las que supuestos empleados bancarios solicitan claves, números de tarjeta o códigos enviados por mensaje de texto. Las entidades financieras recuerdan que nunca solicitan este tipo de información por teléfono, redes sociales o aplicaciones de mensajería.
Para reducir el riesgo de ser víctima de un fraude, se recomienda verificar siempre que los negocios o prestadores de servicios sean reales, revisar comentarios de otros clientes y confirmar que los pagos se realicen únicamente a través de canales oficiales.

También es aconsejable no compartir información confidencial, activar las notificaciones de movimientos bancarios, utilizar contraseñas seguras y evitar conectarse a redes Wi-Fi públicas al momento de realizar transacciones financieras.
Si recibe mensajes con promociones demasiado atractivas, solicitudes urgentes de dinero o enlaces sospechosos, lo más recomendable es no responder, no abrir los vínculos y confirmar directamente con la empresa o institución involucrada mediante sus canales oficiales.
Las vacaciones son una oportunidad para disfrutar con la familia y los amigos, pero también para actuar con mayor precaución. Dedicar unos minutos a verificar una compra, una reserva o un mensaje puede ser suficiente para evitar una estafa y proteger tanto el dinero como la información personal.
