
El viceministro Ad-Honorem del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Óscar Domínguez, presentó un balance de las acciones implementadas para proteger la producción nacional de alimentos ante los efectos del fenómeno climático “El Niño Fuerte”, así como las medidas de apoyo destinadas a los agricultores afectados por las condiciones climáticas.
Según explicó, la estrategia se desarrolló de forma anticipada mediante un trabajo articulado con el Ministerio de Medio Ambiente y el uso de un sistema de monitoreo satelital instalado en el MAG. Esta herramienta permitió obtener pronósticos sobre lluvias, humedad del suelo y temperatura, información que fue utilizada para identificar las zonas con mejores condiciones para desarrollar los cultivos.
Como parte del Programa de Aumento a la Producción, el Ministerio preparó y sembró más de 160,000 manzanas de granos básicos durante una primera etapa. Las siembras utilizaron semillas de alto rendimiento, tolerantes a la sequía y resistentes a plagas y enfermedades, además del uso de riego auxiliar. El funcionario aclaró que las semillas empleadas no son organismos genéticamente modificados.

La estrategia también permitió aumentar a 3,700 manzanas la producción de hortalizas con sistemas de riego y ampliar las áreas destinadas a la producción de postrera. El trabajo se realizó junto con distritos de riego, productores individuales, asociaciones, cooperativas y gremiales agrícolas, en un esfuerzo que, según Domínguez, ha involucrado a más de 300,000 agricultores a nivel nacional.
De acuerdo con los resultados preliminares presentados por el funcionario, los rendimientos de maíz se encuentran entre 90 y 140 quintales por manzana, mientras que los de frijol oscilan entre 27 y 50 quintales por manzana, dependiendo del manejo y las condiciones de cada parcela. Con estos resultados, el MAG estima una cosecha superior a los 12 millones de quintales de maíz y más de 1.9 millones de quintales de frijol.
Domínguez reconoció que las condiciones climáticas también han provocado pérdidas, principalmente en la zona oriental y el Corredor Seco, donde existen productores que dependen completamente de las lluvias y no cuentan con sistemas de riego auxiliar. Para atender a las familias afectadas, el Gobierno ha iniciado acciones de asistencia que incluyen la entrega de canastas básicas y apoyo directo a agricultores que perdieron sus cosechas.

Las medidas también incluyen la entrega de bombas achicadoras a productores con acceso a fuentes de agua, capacitación sobre sistemas de riego por goteo, técnicas de captación de agua y construcción de reservorios. Asimismo, se han apoyado trabajos de rehabilitación y perforación de pozos en zonas estratégicas para fortalecer la capacidad de producción.
El funcionario destacó además el acompañamiento de organismos como el Programa Mundial de Alimentos (WFP), la FAO y el IICA en las acciones orientadas a fortalecer la producción nacional y la seguridad alimentaria. También mencionó medidas para apoyar al sector ganadero, entre ellas la distribución de bagazo de caña, puntos de venta de concentrado, jornadas de vacunación y desparasitación, como parte de una estrategia que continuará enfocada en mantener la producción de alimentos y ampliar el apoyo a los productores afectados.
