
La sostenibilidad plantea para las empresas el desafío de generar valor económico mientras responden a los impactos ambientales y sociales de sus operaciones. Este será uno de los temas que se abordarán durante la Semana de la Sostenibilidad y RSE 2026, organizada por la Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS), un espacio que reunirá a representantes empresariales y expertos para compartir experiencias y soluciones frente a los desafíos del desarrollo sostenible.
Para Fermina Cárdenas, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de CASSA, este reto adquiere una dimensión particular para las empresas que desarrollan sus actividades directamente en los territorios y mantienen una relación constante con comunidades, productores y otros grupos de interés.
En el caso de CASSA, la actividad productiva está vinculada con un entorno en el que convergen comunidades, cultivos, recursos naturales, infraestructura y otros elementos que forman parte del ecosistema. Por ello, la sostenibilidad no puede limitarse a las operaciones de la empresa, sino que debe considerar también la relación que mantiene con quienes forman parte de ese territorio. “Si no funciona, no tiene futuro, y la sostenibilidad es la solución y lo que te ha permitido poder subsistir en el futuro y en el mercado”, expresó.
La compañía trabaja además junto a aproximadamente 3,000 productores de caña, por lo que su cadena de suministro involucra a numerosos actores. Esta realidad hace necesario encontrar un equilibrio entre productividad y competitividad, pero también entre el respeto a los derechos sociales y ambientales y las expectativas de quienes forman parte de su entorno.

Ante esta diversidad de actores, uno de los principales mecanismos identificados es mantener un diálogo permanente y honesto con las comunidades y los grupos de interés. “En grupo CASSA ha sido el camino para poder mantenerse en el territorio. Es un diálogo permanente, y honesto con las comunidades y con grupos de interés en el territorio”, afirmó.
Este diálogo permite comprender las distintas perspectivas y buscar puntos de encuentro para avanzar en objetivos comunes. La gestión de temas como el agua, por ejemplo, requiere ir más allá de los intereses particulares y encontrar alternativas que permitan responder a las necesidades del entorno y de la operación.
La relación con las comunidades también se ha convertido en una herramienta para identificar riesgos y oportunidades. Dentro de este enfoque, CASSA ha impulsado espacios de formación y diálogo sobre cambio climático y manejo del agua, buscando que las comunidades conozcan cómo funciona el plan de la empresa y puedan participar activamente.
Los fenómenos naturales y las condiciones climáticas representan otro de los desafíos para las empresas que dependen directamente del territorio. Frente a estos escenarios, la planificación y la gestión de riesgos se vuelven elementos esenciales para mantener la continuidad de las operaciones.

“En Grupo CASSA todos tenemos matriz de riesgo. Tenemos que evaluar riesgos, mitigarlos y cerrarlos, por si nos toca enfrentar un fenómeno natural o por un territorio difícil”, explicó.
La respuesta también requiere inversión e innovación tecnológica. En el sector agrícola, herramientas como los drones y la mecanización de procesos permiten mejorar la productividad y reducir determinados impactos asociados a las operaciones.
Para CASSA, estos desafíos también evidencian que la sostenibilidad es un proceso continuo que requiere aprendizaje, intercambio de experiencias y colaboración entre empresas.
En este sentido, la Semana de la Sostenibilidad y RSE 2026 representa un espacio para conocer otras experiencias empresariales, identificar oportunidades de mejora y compartir herramientas que permitan cerrar brechas en materia ambiental, social y de gobernanza.
