
La Asamblea Legislativa ratificó con 60 votos el acuerdo suscrito entre los gobiernos de El Salvador y Estados Unidos que permitirá reactivar el programa Cuerpo de Paz en el país. La iniciativa contempla el regreso de voluntarios estadounidenses para apoyar proyectos dirigidos a comunidades vulnerables.
El convenio fue firmado originalmente el 7 de septiembre de 2023 y establece que los voluntarios participarán en proyectos relacionados con agricultura, educación, salud y liderazgo. Con la ratificación legislativa, el programa avanza hacia su implementación y marca una nueva etapa de cooperación entre ambos países.
El Cuerpo de Paz llegó por primera vez a El Salvador en 1962 y sus operaciones han sido suspendidas en dos ocasiones. La primera ocurrió en 1979, debido al conflicto armado, mientras que la segunda se produjo en 2016, en un contexto de altos índices de criminalidad asociados con las pandillas.
El regreso de la agencia estadounidense permitirá que voluntarios capacitados desarrollen actividades en comunidades seleccionadas, en coordinación con instituciones y organizaciones salvadoreñas. Los proyectos estarán orientados a atender necesidades previamente identificadas en las áreas contempladas por el acuerdo.
El convenio incluye exenciones y facilidades tributarias, jurídicas, administrativas y migratorias para los voluntarios estadounidenses y el personal del Cuerpo de Paz. Estas disposiciones buscan facilitar el desarrollo de sus actividades en territorio salvadoreño bajo las condiciones establecidas por ambos gobiernos.
Además, el acuerdo establece mecanismos de coordinación y responsabilidades para El Salvador y Estados Unidos, con el propósito de brindar seguridad jurídica a las partes involucradas. También contempla el fortalecimiento de las capacidades de las instituciones y organizaciones salvadoreñas que participen en los proyectos.
El acuerdo entrará en vigencia cuando ambos gobiernos comuniquen que han cumplido con los procedimientos internos necesarios para su aplicación. Una vez vigente, continuará hasta 90 días después de que cualquiera de las partes notifique por escrito su decisión de terminarlo.
Con esta ratificación, el programa inicia el proceso para su tercera etapa de operaciones en El Salvador, retomando una cooperación que comenzó en 1962. Los nuevos proyectos estarán enfocados en áreas como educación, salud, agricultura y liderazgo, con participación de voluntarios estadounidenses y entidades salvadoreñas.
